lunes, 30 de marzo de 2026

"El asesino de invierno..."

"Las ramas de los robles, sus tentáculos. Y la capucha, el trapo, la faz postiza, que oculta la cara: varias hileras de dientes de animal, amarillentos e irregulares, donde estaría la boca; el rostro apergaminado, grotesco, sonríe feroz."

"Nos enfrentamos a un asesino que ha logrado paralizar todos los músculos de la víctima. Desde el cuero cabelludo hasta los dedos de los pies."

"El ser humano es rencoroso, vencer al rival no es suficiente; hay que borrarlo. El olvido es la pena más definitiva."

Nos situamos en la ciudad de Tesalia, al norte de España. Lugar en que un asesino ha cobrado a su primera víctima.
Un cadáver ha aparecido junto al río, envuelto en una especie de sudario, y flotando en un charco de lodo y hojas. Pero no será el único.

La atmósfera de los crímenes nos envuelve en el frío, el silencio y el miedo. Y los simbolismos que aparecen en  los cuerpos logra que vayamos elucubrando un sinfín de hipótesis. 
El inspector Martín Benot y la forense Cecilia Flores, llevan a cabo un análisis minucioso. Estudiando cada detalle, cada objeto, cada sonido, pues es de extrema urgencia encontrar al culpable, pero también comprender las razones que tiene para asesinarlos.

El pasado cobra una relevancia importante para tratar de entender los sucesos del presente. No sólo en la parte de la investigación, sino en las relaciones, y pasiones, humanas de todos los implicados. ¿Cuánto puede pesar el ayer para transformar el hoy, e incluso matar por ello?

El nombre de "Palmira", y una novela que aparece con su nombre, pondrá en jaque la búsqueda. Nadie sabe a ciencia cierta si lo expuesto en ella, es realidad o una inventiva que los aleje de la verdad.
Página tras página, Greta Alonso, irá tejiendo una trama sórdida, interesante, inquietante. Y como si de un rompecabezas se tratara, de un momento a otro, y tras mucha investigación, se encuentra con la pieza final que resuelve el misterio.
Con capítulos cortos que agilizan la lectura, y una trama perfectamente delineada, y sorpresiva en muchos momentos. Los personajes son fuertes, inteligentes, intuitivos, pero al mismo tiempo vulnerables e imperfectos.

Tercera novela de Greta Alonso que me atrapa de principio a fin. 
¡Muy recomendable para quienes gusten de los thrillers psicológicos!



viernes, 13 de marzo de 2026

"Alianzas..."

"En aquel ambiente embadurnado de silencio, las cortinas mecían su nostalgia al compás de la tarde, y las ventanas de cristal se opacaron."

"Como delfín en el agua, se sumergía una y otra vez en Lía, mar de aguas picadas. Era, para ella, navegante y explorador. Náufrago que, al hundirse, se perdía y se aferraba."

"Las miradas de los recién encontrados se engancharon. Fueron sólo segundos entre los dos. Sin embargo, se trataba de esos segundos forjados con materia de eternidad."

"Se viste otra vez de culpa, se ciñe el pantalón con la soga del remordimiento, se abotona los prejuicios y se calza los temores."

"Eres como el polvo de mi tierra, consigues entrar aunque te cierren puertas y ventanas."

Una historia ficticia, con algunos datos reales, que nace y crece en la ciudad de Torreón.
Situada en el icónico Mercado Alianza, ahí en esa casa que es la gran protagonista, veremos pasar a tres generaciones que, además de vivir en la planta alta de la casa, tienen su negocio en la planta baja.

Bajo el aroma de chiles y especias como comino, pimienta, orégano y canela se va desarrollando esta historia. Desde los abuelos, los hijos y los nietos, más los ayudantes que se volvieron amigos e incluso, familia.
Metódicos en su vivir, hacer y trabajar. Cambiante la historia de generación a generación. La naturaleza humana se nos muestra con sus luces y sombras, con amores y odios, con desprendimientos y envidias, con serenidad y pasiones, así como con la vida y la muerte.

A la par del crecimiento, a través de los años, de la familia protagonista, la ciudad y el país evolucionan pasando por la Revolución Mexicana, el crecimiento industrial, la integración y convivencia con extranjeros que llegaron a establecerse, e hicieron presencia en el entorno diario.
Nos veremos inmersos en alegrías, tragedias, pecados, venganzas, odios, lujuria, emociones, arrepentimientos, sabores, lágrimas y esperanza.
Todo ésto aderezado con una pluma poética y profunda.

Una historia, de la escritora lagunera Elena Palacios, que me sorprendió, y me gustó mucho. La disfruté de principio a fin.



viernes, 6 de marzo de 2026

"Un lugar desconocido..."

"No se podía decir que sus siete años de matrimonio hubieran sido una aventura trepidante, pero con su muerte había descubierto la verdadera magnitud de su amor por ella."

"Mientras subía la cuesta con Miyako, Asai empezó a preguntarse qué hacía Eiko en aquella calle el día que murió."

"Una coincidencia como aquella, además de ser sorprendente, reforzaba la afinidad entre dos personas."

"Un torbellino de pensamientos destructivos giraba en su mente, y sentía la apremiante necesidad de gritar. Sufría síntomas claros de neurosis."

En pleno viaje de trabajo en la ciudad de Kobe, Tsuneo Asai, recibe la funesta noticia del fallecimiento repentino de su joven esposa en un barrio residencial de Japón, muy lejano a su hogar. ¿Qué hacía Eiko allí, en esa zona tan distante, lujosa, y con varios hoteles de citas?

A partir de ese momento empieza una cadena de sucesos; sospechas, dudas, elucubraciones, teorías que desencadenarán en una investigación obsesiva que va envolviendo al viudo, Asai, en una espiral cada vez más grande, y compleja, para salir de ella.
No existen muchos diálogos, la mayor parte se centra en el sentir y pensar de Asai, pero aún así, es una novela que te atrapa, que no te suelta, y que te hace especular en gran parte de la historia. 
También se ilustra, de excelente manera, el papel que las normas y obligaciones sociales, y laborales, desempeñan en la vida cotidiana, en un país tan sobrio y metódico.
 
Trama perfecta, tiempos exactos, y sucesos hilvanados de modo impecable.
Un thriller japonés que empieza con calma y lentitud, y poco a poco va ganando fuerza y tensión, hasta que un giro inesperado, inesperadísimo, lo cambia todo.

¡Muy buena! ¡Me ha gustado mucho!





domingo, 1 de marzo de 2026

"El día que mi hermana quiso volar..."

"Cuando hay dos mellizos y uno muere, ¿el otro sigue siendo un mellizo o se le llama de otra manera?"

"-A lo mejor el destino es como el futuro, pero sabiendo lo que va a pasar."

"La voz de un niño es la música que susurra el planeta y que el tiempo irá construyendo con el barro de los años, su tercer pulmón."

"Y no es justo, claro que no. Pero nadie nos dice que la vida lo sea. El jeroglífico es la vida, Elio."

"-Volar- dijo-. Eva quería volar."

Una novela dura, triste, reflexiva, íntima.
Unos mellizos tan parecidos físicamente, pero como la noche y el día, y aún así complementándose a la perfección. Una muerte, y la soledad que sofoca, asfixia y paraliza.
Tres narradores diferentes, con voces exactas para sus edades, madurez y la intimidad de sus corazones.

Con una narrativa hermosa, iremos adentrándonos en la trama... una trama que habla de la dinámica familiar, de la muerte, el duelo, los abusos y el acoso escolar, el equilibrio emocional; y prende focos rojos a las expectativas tan altas y sin fallas que se ponen en los hijos a sus cortas edades, sobrepasándolos por no saber cómo manejarlas.
Lo desgarrador del vacío tan repentino, el temor de no poder seguir, y el miedo a no obtener un perdón que se necesita, pero no se cree merecer.

De forma precisa, respetuoso y profesional, Alejandro Palomas, nos cuenta una historia triste, que duele y conmueve. Profunda, pero clara, sensible, íntima, y que hacia los capítulos finales
nos hace desbocar el corazón. Donde a pesar del vacío, la pérdida y el dolor... existe el abrazo sanador, y se vislumbra esa luz esperanzadora al final del camino.

¡Excelente novela!