miércoles, 1 de abril de 2026

"Siete plantas..."

" Los enfermos eran distribuidos en una u otra planta según la gravedad. La séptima, o sea la última, era para los casos más leves."

"Cada planta era como un pequeño mundo en sí misma, con sus reglas particulares, sus especiales tradiciones."

"... se sentía a disgusto al pensar que entre él y el mundo normal, el de la gente sana, se interponía ya un claro obstáculo."

"... aunque semejante temor fuera una absoluta bobada, se sentía invadido por extraños escalofríos a la vista de las ventanas de la primera planta, siempre cerradas en su mayoría, que estaban mucho más cerca."

"Seis plantas, seis terribles muros, aunque fuera por un error formal, se cernía ahora sobre Giuseppe Corte con su implacable peso."


Giuseppe Corte, el protagonista de esta brevísima historia, llega de un viaje en tren con fiebre y malestar. Se dirige a un famoso sanatorio, altamente recomendado. Así, a simple vista, le deja una magnífica impresión.
Un edificio blanco de siete pisos, de ahí, el nombre del libro.

En este hospital los pacientes son distribuidos por planta según su gravedad. Una especie del infierno de Dante con sus siete niveles, y siendo el séptimo piso, el más alto, el de los casos menos graves. Ahí es asignado nuestro protagonista.

Por diferentes razones, por demás absurdas, empiezan a bajar a Giuseppe a las plantas inferiores, entre  inconformidad,  enojo y  falta de respuestas congruentes y convincentes.

Una aventura de pesadilla, absurda, incongruente y opresiva.
Una crítica, llevada de forma excepcional, hacia ciertas instituciones deshumanizadas que esconden la burocracia y la desorganización, bajo una capa de pintura de modernidad y desarrollo.

Angustia, impotencia, enojo, exasperación, y frustración, son algunos de los sentimientos que se experimentan al leer este cuento largo o noveleta del escritor italiano Dino Buzzati. Se lee en un suspiro, pero te deja pensado.