domingo, 30 de mayo de 2021

"Los cuatro vientos"... Cuando el amor permanece.

 "-Quería que crecierais en esta tierra. Quería envejecer aquí, que me enterraran aquí, y cuidar de los hijos de vuestros hijos. Quería ver ese trigo crecer de nuevo.

-Lo sé

-Pero no tenemos elección. Ya no".


Elsa Walcott vive en Dalhart, Texas.
Condicionada desde niña por ser demasiado flaca, demasiado alta, demasiado pálida, demasiado insegura. Demasiado poco para los cánones de su familia. Cuando conoce a Rafaello Martinelli, "Rafe", la vida le cambia por completo. Finalmente entiende el sentimiento de pertenecer.

Una historia magistralmente contada.
Ambientada durante  el período conocido como "El cuenco de polvo" o "Dust Bowl", que ha sido considerado uno de los más grandes desastres ecológicos vividos en el siglo XX, por el período de sequías extremas y persistentes en Las Grandes Llanuras de los Estados Unidos, que ya venían de atravesar la catástrofe económica de la Gran Depresión de 1929.

Elsa, junto con su familia, hará hasta lo imposible por sobrevivir, trabajando sin descanso, luchando sin tregua, levantándose una y otra vez... hasta que deben tomar la decisión de quedarse o irse California, la tierra de "leche y miel", que no era ni tan blanca, ni tan dulce, como todos pronosticaban.

Narrado como Kristin Hannah nos tiene acostumbrados. De una manera dulce, delicada, sutil... aún en esos momentos tremendamente difíciles, angustiosos, lo hace con tanta sensibilidad que te llega al alma.

Es una novela que duele en el alma, que incluso produce dolor físico. No es posible dejar de afligirse ante tanto dolor experimentado por personas buenas, trabajadoras, sencillas, que sólo deseaban trabajar, mejorar, ser felices... amar. Una historia que mueve y conmueve, que te hace pensar, meditar. Que te hace preguntarte, ¿yo podría haber aguantado tanto?
Y como gran paradoja, es un libro que gusta... y gusta mucho, Aunque se sufra al leerla, aunque el corazón se nos estruje, es una historia de vida que nos enseña y alecciona.

Me sigue conmoviendo en demasía la entereza y fortaleza del ser humano en episodios de sus vidas, donde son llevados al límite y donde se cree que ya no se puede seguir adelante con tanto dolor a cuestas. Donde demuestran una fortaleza inquebrantable, y un espíritu lleno de esperanza, que a pesar de tanto sufrir, siguen siguen teniendo la esperanza, y creyendo en un camino menos áspero, en una mejor vida para ellos y sus hijos.

Cada personaje ha sido perfilado y cincelado a la perfección. Todos tienen importancia y valía. Todos con algo que contar, algo que realizar, algo por aportar.

Mujeres y hombres que se crecieron ante la adversidad del clima, de las fatalidades, de las injusticias, del dolor. Vínculos irrompibles entre madres e hijos. Hermandades entre mujeres que se fortalecen en la unidad. Lucha incansable por encontrar trabajos dignos, pagos justos, y tratos respetuosos.

Y aunque Elsa Martinelli es un personaje ficticio, ella encarna a todas esas mujeres, con fortaleza de hierro, que lucharon y soportaron todo, buscando una vida mejor en esa década, tan trágica, de 1930.

Sin duda alguna Elsa se convierte en una de mis protagonistas favoritas, que quiero y admiro, y que se quedará a vivir en mi corazón por siempre.

Un libro que recomiendo al 100 por ciento. Una majestuosa novela, una historia que se queda tatuada en el alma... Y Kristin Hannah se erige nuevamente como una de mis escritoras favoritas.







No hay comentarios.:

Publicar un comentario