"La mujer les ofreció sopa caliente y un poco de pan, y aunque las raciones eran pequeñas, cada bocado sabía a esperanza."
"<El camino será duro, hijo, pero tu corazón es más fuerte que cualquier tormenta.>"
"La frontera, esa línea invisible que separaba el sufrimiento de la esperanza, estaba más cerca que nunca."
"Habían cuzado, sí, pero aún no estaban a salvo."
"El sueño no estaba al final, sino en el recorrido. En cada pequeño paso, en cada sacrificio, en cada acto de valentía."
Dejar el hogar, la familia, lo poco o mucho que se tenga. Decir adiós a los amigos... no es nada fácil.
Todos los migrantes viven ésto. Mateo, el protagonista de esta historia, decide dejar Honduras empujado por la violencia, la pobreza y el deseo de poder ofrecer un futuro más promisorio a su familia. Y es así como emprende un viaje hacia el llamado "sueño americano". Cruzar la fronteras, o "las" fronteras será su meta, cueste lo que cueste.
Una historia corta que nos muestra el sacrificio enorme que deben enfrentar miles de personas en su búsqueda por un mejor futuro. Ese valor que se debe tener para dejarlo todo, irse e ir venciendo cada prueba que el camino ponga.
La fortaleza inmensa para caminar lo indecible y sortear peligros inimaginables. Y el poder del corazón que no se rinde a pesar de las dificultades.
Una historia difícil, triste, pero al mismo tiempo esperanzadora.
Las dudas, el miedo, los peligros, el cansancio, el hambre, los desafíos, son los obstáculos a vencer en esta travesía que muchos llamarían "imposible", pero cuando el sueño, el deseo, el amor, la solidaridad, la resiliencia, la esperanza, la fe y la unión son más grandes, no hay camino, ni río, ni desierto, ni criminales que puedan detener el poder del corazón.
Una historia muy real y cruda, de Alcides Mirabal, que se vive día con día en muchas partes del mundo.

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