viernes, 31 de julio de 2026

"Saludos cordiales..."

"Hoy me han pedido que escriba una carta de despido. Hace apenas unos días que no está el director de ventas y la gente deambula por los despachos contando los sillones vacíos y los ocupados."

"Todos percibimos, yo percibo, que le estamos cortando las alas, y que por eso debemos pagar un precio, porque le estamos haciendo daño."

"Desde que he empezado a escribir las cartas de despido me llaman el Matarife. Cuando el director de personal quiere hablar conmigo me dice Eh, Matarife, antes de marcharte pásate a verme."

Una novela breve, melancólica, original e irónica del escritor italiano Andrea Bajani, que retrata con exactitud, y precisión, la deshumanización del mundo laboral, donde importa más el estatus y la economía empresarial, que la estabilidad, salud y porvenir de los empleados.

El protagonista será el encargado de escribir las cartas de despido a quien le toque en turno. Trabajo que le fue asignado después que el director de ventas es cesado de sus funciones. Irónicamente, las cartas deben sonar amables, cálidas, inspiradoras y humanas. Buscando exaltar las virtudes de aquellos que ya no son necesarios, y pasan a estorbar.

En el libro se entrelazan dos historias paralelas: la irónica vida empresarial, y una especie de paternidad emergente, que surge cuando nuestro protagonista se presta a hacerse cargo de Martina y Federico, los hijos del ex-director que ha sido operado. Y  es gracias a este favor realizado donde descubre que la vida laboral es nada, frente a los instantes de felicidad vividos junto a los chicos.

Cortita, real, cruda, pero precisa e inteligente. 
Nos hace reflexionar, porque no es algo que sólo pase en Italia.

¡Me gustó!



miércoles, 22 de julio de 2026

"Todos aman a Clara..."

"Clara se crio como una ciudadana única de un reino consagrado a ella. Sus padres intentaron tener otro bebé, pero lo propio de los milagros es que solo se produzcan una vez."

"Se habían vuelto inseparables. Tenían el extraño presentimiento de que, si se alejaban el uno del otro, Clara moriría."

"Encontrarse con la muerte desbloquea la sensibilidad. Y tú no solo te has encontrado con la muerte. La has calibrado."

"Libraba un combate íntimo con esa particularidad que podía ser tanto una bendición como una maldición."

"Observando a Eric Ruprez, Clara tuvo la intuición de que podría ser feliz ayudando a los demás."

Una novela ágil, dramática por momentos, dolorosa pero esperanzadora, sencilla pero cargada de sensibilidad.

Foenkinos, con su arte, trenza tres historias que se fusionan a la perfección: La de Alexis Koskas, empleado de un banco, casado con Marie, y papá de Clara. Cuando su hija se accidenta y cae en coma, su mundo se desmorona. La de Eric Ruprez, escritor que dicta un curso en el cual Alexis se inscribe con la idea de mitigar su dolor mediante la escritura. Ruprez vive atado en el fracaso de un solo libro publicado, y lleva un gran dolor en su corazón. Y, finalmente, la de Clara, jovencita que cae en coma tras un choque, y despierta con un don maravilloso. Son estos los ingredientes principales, más personajes secundarios que condimentan, aún más, esta historia.

La cercanía con la muerte, las tretas del destino, el abandono, el corazón roto, la esperanza aunada al resurgir tras una crisis, las coincidencias de la vida, la clarividencia y, los reencuentros, serán parte de esta historia que nos demuestra, páginas tras página, que no debemos dar nada por sentado pues la vida es un desafío y lo que hoy poseemos, se puede evaporar por instantes. Todo se transforma, cambia, muta, pasa... Nada es para siempre.

Conmovedora, fácil de leer, intensa e inspiradora.

Mi sexto Foenkinos, escritor que me gusta mucho y al que considero toda una garantía. Y, aunque este libro me gustó mucho, mis favoritos siguen siendo: "La delicadeza" y "Charlotte".



jueves, 9 de julio de 2026

"La tribu de los acantilados..."

"Aweida... Podría decirse que no tenía nombre cuando la llevamos a los Grandes Acantilados. Le pusimos ese porque tenía una voz agradable. Cantaba como un ruiseñor."

"-No me gusta este tipo de misterios. Esa azagaya no es un arma construída por un niño, es demasiado refinada... Además, esas plumas, ¿para qué pueden servir? Quiero saber a qué atenerme."

"Gritaban mi nombre, ensalzaban mi valor, proclamaban que el nombre de Marah permanecería grabado en la memoria de la tribu."

"El mamut tiene mala vista, pero su olfato y su oído son finísimos. Dio muestras de cierto nerviosismo, agitó las orejas y apretó el paso."

Un viaje cautivador que nos abre una ventana al fascinante mundo de la prehistoria, en lo que actualmente es el Périgord francés, hace aproximadamente, 10,000 años.

La tribu de los acantilados llevaba una vida apacible, y tranquila, tanto como las circunstancias de su ámbito podían permitirlo. La naturaleza los proveía de aquello que necesitaban: animales para cazar, comida y agua. Pero su entorno sufre una sacudida social cuando encuentran una flecha que ellos llamaban "azagaya", pero mucho más elaborada que las que ellos utilizaban, y a una adolescente misteriosa, que desatará un feroz conflicto entre los cazadores líderes de la tribu, Marah y Hanko.

Michel Peyramaure nos muestra una vida pacífica, sí, pero donde el miedo por el futuro, el temor a la evolución, la envidia, el odio, la vergüenza, las alegrías, y el enamoramiento, son partes importantes de esta historia. Así como la inmensa obsesión de Marah por cazar al último gran mamut que quedaba en sus tierras.

Una novela de ficción, aventura y honor, muy visual y atrapante, donde se expone la lucha por la vida, los celos, la pasión tardía, y el choque entre lo antiguo, y la modernidad que asomaba.

¡Me gustó!