"Clara se crio como una ciudadana única de un reino consagrado a ella. Sus padres intentaron tener otro bebé, pero lo propio de los milagros es que solo se produzcan una vez."
"Se habían vuelto inseparables. Tenían el extraño presentimiento de que, si se alejaban el uno del otro, Clara moriría."
"Encontrarse con la muerte desbloquea la sensibilidad. Y tú no solo te has encontrado con la muerte. La has calibrado."
"Libraba un combate íntimo con esa particularidad que podía ser tanto una bendición como una maldición."
"Observando a Eric Ruprez, Clara tuvo la intuición de que podría ser feliz ayudando a los demás."
Una novela ágil, dramática por momentos, dolorosa pero esperanzadora, sencilla pero cargada de sensibilidad.
Foenkinos, con su arte, trenza tres historias que se fusionan a la perfección: La de Alexis Koskas, empleado de un banco, casado con Marie, y papá de Clara. Cuando su hija se accidenta y cae en coma, su mundo se desmorona. La de Eric Ruprez, escritor que dicta un curso en el cual Alexis se inscribe con la idea de mitigar su dolor mediante la escritura. Ruprez vive atado en el fracaso de un solo libro publicado, y lleva un gran dolor en su corazón. Y, finalmente, la de Clara, jovencita que cae en coma tras un choque, y despierta con un don maravilloso. Son estos los ingredientes principales, más personajes secundarios que condimentan, aún más, esta historia.
La cercanía con la muerte, las tretas del destino, el abandono, el corazón roto, la esperanza aunada al resurgir tras una crisis, las coincidencias de la vida, la clarividencia y, los reencuentros, serán parte de esta historia que nos demuestra, páginas tras página, que no debemos dar nada por sentado pues la vida es un desafío y lo que hoy poseemos, se puede evaporar por instantes. Todo se transforma, cambia, muta, pasa... Nada es para siempre.
Conmovedora, fácil de leer, intensa e inspiradora.
Mi sexto Foenkinos, escritor que me gusta mucho y al que considero toda una garantía. Y, aunque este libro me gustó mucho, mis favoritos siguen siendo: "La delicadeza" y "Charlotte".

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