domingo, 5 de julio de 2015

"Los amantes bajo el Danubio"... Dos mundos paralelos.

"Si pudiera volver el tiempo atrás y reescribir mi vida, cambiaría algunas palabras, quizá unos pocos párrafos o, incluso, algún capítulo menor. Si Dios me diera la posibilidad de retroceder y elegir un instante de mi existencia, sería uno muy preciso: el día en que te conocí. Y no cambiaría un solo momento ".

Enmarcados en un acontecimiento verídico, que nunca deja de conmover... la historia de Bora y Hanna, llega hasta el alma para removerla.
Remontándonos al pasado para conocer el inicio de su relación, e intercalándola con el doloroso presente de la Segunda Guerra Mundial, en una Hungría que se venía abajo con la llegada de los nazis, que cazaban judíos a diestra y siniestra.
Un matrimonio logrado contra viento y marea. Realizado incluso contra la familia... y que a pesar del inmenso amor, vio terminados sus días por una traición... no por falta de sentimientos, sino por falta de un verdadero vínculo, de un lenguaje en común.
Nuevas relaciones, nuevos inicios... y pasados varios años, un reencuentro doloroso, inusitado, vergonzoso, pero necesario para sobrevivir.
Nos vemos sumergidos de pronto, en la vorágine de dos mundos paralelos: el subsuelo, mudo, ajeno, oscuro, húmedo, solitario, sin día ni noche, sin sueños ni esperanzas...únicamente encontrando la salvación en el placer de dos cuerpos, que fundiéndose en uno solo, alejan la presencia de un oficial nazi, que está ahí a su lado, únicamente separados por una pared.
La superficie, tratando de vivir un aquí y ahora inexistente. Con el mismo miedo que se vive en el subsuelo, y a pesar de tenerlo "todo" por ser familia de aristocracia, se siente el vacío de unas almas que se van perdiendo en el hastío de no tener un mundo en común.

Marga da 24 horas a Bora, para tratar de encontrar esa respuesta que le agobia el alma desde la traición de Hanna. Un día que lo cambia todo. Horas de esperanza, de luz a pesar de la oscuridad, de buscar esa respuesta a una eterna pregunta. De abrir almas y corazones, y mostrarse tal cual son... los de arriba, y los de abajo.

Y a partir de ese momento, otro vuelco a la historia. Una esperanza para Hanna y Andris... casi al mismo tiempo que la guerra les cae encima a Marga y Bora...
Un reiniciar de cero en otro continente, en otro país...en una Córdoba, Argentina que les abre las puertas a una nueva esperanza de vida. Con una Marga que renace cual ave fénix, haciendo renacer a su marido de poco en poco.
Vuelve a pintar, encargos secretos. Con miedo de un pasado que sigue presente, atormentándolos y queriendo destruir lo que habían logrado...
Una invitación... especial, única, diferente, insospechada... El reencuentro del agradecimiento, el reencuentro de borrar pasado, el reencuentro que da vida y esperanza...

Y los años pasan. Los años no perdonan. Las personas se van, otras quedan... y una pregunta que sigue latente, abierta, esperando aún una respuesta...

"Los amantes bajo el Danubio", es una historia de vida, de vidas, de encuentros y desencuentros. De guerra y de paz. De suelo y subsuelo. De amores y traiciones. De dolor y de felicidad. De errores y perdones.
Federico Andahazi, nos lleva de la mano por una historia llena de historias. Por un lapso en el tiempo, que el mundo sangró, murió y salió adelante... tal como lo hacen los amantes bajo el Danubio.
Agradecida de encontrar tan bella historia. Feliz de haberte descubierto Federico... enorme placer.


martes, 16 de junio de 2015

Devuélveme la vida... más que una petición del alma.

"Porque lo amaba; amaba cada gesto de su rostro, cada palabra que salía de su boca, cada sonrisa que le profesaba. Lo amaba de un modo tan incondicional que era capaz de cualquier cosa para que él fuera feliz".

Javier Estrada y Carola Herrera tienen una historia en común.
Se conocen de siempre, como se dice. Fueron amigos de la niñez, y esa amistad fue mutando hasta convertirse en algo profundo, intenso, verdadero, palpable y perene. Porque a pesar de la juventud, de la inexperiencia, ese amor nacido en un crucero, en unas vacaciones de verano, los marca de por vida y de qué manera.

Las circunstancias cotidianas, los alejan. Cada uno toma su camino. A pesar del amor descubierto, sus vidas toman rumbos diferentes. Javier como el tenista más prometedor de Argentina. Carola, como una adolescente que continúa con su trayecto. Pero ambos han quedado marcados. Los dos sintieron demasiado y no puede rehacer sus vidas, aunque ellos crean que sí.

Deben pasar 14 años, para que el destino los reúna nuevamente.
Y es cruzar las miradas, para reavivar todos esos sentimientos guardados. Pero así como el amor y el deseo afloran, también renacen los resentimientos, las dudas, los reclamos, los celos, la desconfianza y los secretos.
Se dan cuenta que aunque el amor es mucho, que a pesar que no hay cabida en sus vidas para nadie más, el pasado es un lastre que agobia, que asfixia, que cercena, que mata...

Y se deben enfrentar a esos fantasmas del pasado para seguir, o claudicar. Para quitar la pausa y avanzar, o poner el alto definitivo en esa vida en común, que ambos en su interior desean más que nada en el mundo.
Una segunda oportunidad que se les presenta... para devolverles la vida que se les había resquebrajado.

Ambientada en un Buenos Aires contempóraneo, María Laura Gambero nos lleva a vivir en una marejada de sentimientos y sensaciones.
Una historia que parece sencilla en un principio, empieza a mezclarse y complicarse conforme avanza la trama. Se sufre, se ríe, se angustia, y se ama...
Un placer ver de nuevo a Andrés Puentes Jaume y a Lara Galantes de "El instante en que te ví", y de ir avisando la próxima historia de Miguel y Mariana.

Una escritora que crea desde el alma.Que plasma sus sentimientos de forma sencilla y ágil... y una amiga hermosa, que con su sonrisa sincera, descubre la belleza de su alma.


¡Gracias por devolvernos la vida, con este nuevo libro !



miércoles, 27 de mayo de 2015

Volver del abismo... para seguir viviendo...

" Somos nuestro propio ángel, y hacemos de este mundo nuestro propio paraíso" 


Dos familias: Los Madison y los Noriega.
Familias contemporáneas, actuales, de la vida real, de la vida misma. Como la propia, como la de un amigo.
Los primeros, con la plenitud sonriéndoles a cada paso, a cada instante. 
Los Noriega, sufriendo las vicisitudes de la vida. Esas que nos presentan su peor cara,y a las que tienen que ver a diario y luchar contra ellas.

Existencias en común, pero ajenas unas de otras, mas con el paso del tiempo, van entretejiendo una red de similitudes, de momentos, de espacios, de encuentros, de dolor, de desencuentros, de amistad y fatalidad.

Con unos personajes que se presentan todos como principales por su valía, su arrojo, su importancia, su entrega.

Con el amor flotando entre ellos. El amor en todas sus versiones, en todos sus contextos: Amor de pareja, de hermandades, de amistad, de familia. Amor que da vida. Amor que supera. Amor que perdona. Amor que traspasa tiempos y distancias. Amor al deporte de los sueños. Amor que acepta sin cuestionar. Amor de segundas oportunidades.

Y como en la vida misma, ni toda la felicidad dura para siempre; ni todas las desgracias pueden caer sobre las mismas personas.
Una serie de acontecimientos,va cimbrando la vida de cada uno, y cada uno, dependiendo de su aplomo, su fortaleza e integridad, es que saldrá "avanti" de los abismos en que caen, en que se desploman. Esos abismos que asfixian, que ahogan, que derrumban sueños, que trastocan metas. Esos abismos que sin la mano amiga adecuada, podrían ser el fin de la vida misma.
Nos muestra que la existencia es como un espejo, la imagen que tú le proyectes es la misma que se te devolverá, tarde o temprano.
Nos hace ver que los lazos de sangre llaman, pero que aunque la sangre que corre por las venas no sea la misma, esa unión puede ser tan o más poderosa que la que conlleva ser parte de la misma estirpe. Nos enseña que el amor de un hermano, puede ser más real, más fuerte, más estable, más poderoso, que la de un sentimiento apasionado.

Historias de vida. Historias de lucha. De sobreponerse o de hundirse.
Traiciones, abandonos, golpes, heridas... arrepentimientos, perdones y sanaciones.
Octavio y Solana, Wen y Delfina, Esteban y Victoria, Lucio y Salvadora, Martín y Vivian.
Beltrán, Sara,  Humberto, Oriana, Alondra,Clara, Nadia...

Victoria es la médula, una mujer que en su nombre lleva intrínseco el triunfo frente a los fracasos. Es esa dama, la matriarca de los Madison, que sacando poderío de sus entrañas, sobreponiéndose a sus miedos y a su dolor, es quien maneja, quien alienta, la que soporta,la que indaga, la que defiende, la que busca...y finalmente,encuentra. Es el tronco poderoso. Es la fuerza maternal. Es la pasión hecha mujer.

Sara tiene una valía especial. Es esa niña que ama por sobre todas las cosas un deporte. La que se entrega. La que sobresale. La que es el alma de su equipo. La certera, quien nunca falla...y cuando su abismo personal cae sobre ella, a pesar del dolor, de la frustración, de sentir que la vida se termina sin seis meses sin jugar... con un aplomo de adulto, con una entereza impresionante, da cátedra de lo que es amar algo y luchar hasta el fin por ello. Sara es la fuerza, el temperamento de hierro, la voluntad imperiosa. Sara es un personaje entrañable... y Sara es real, por eso, me robó el corazón.

Un libro que se "clava en el alma" por su realismo, su crudeza, su belleza, su renacer.
Un libro de esos que no pasan en vano. De esos que por algo llegan a tu vida.
Un libro lleno de tanto, que en momentos te sobrepasa, y tienes que parar para poder tomar aire y respirar. 
De esos libros que cortan el aliento. Que te estremecen las entrañas. Que hacen doler el espíritu.
Un libro lleno de vidas.Un libro lleno de vida.
Con voz propia. Con alma. 
Escrito con una prosa poética sublime que subyuga, que enternece, que se cuela por los poros, y hace transpirar lo que estás leyendo.
Con una calidad apabullante.Con maestría, con clase, con un estilo propio y muy particular de su escritora.

Laura querida, mi escritora admirada, mi amiga adorada...
Decirte que me has robado el alma, es decir la verdad.
Ya tu "Amuleto" me había ganado, pues me gustó enormemente y se me coló muy dentro... pero éste, tu "Abismo" es superior. Te superaste de una manera impresionante. Superaste todas mis expectativas, todo lo pensado e imaginado.

"Volver del Abismo" toca las fibras más sensibles, pues todos en un momento, hemos sido víctimas de él. Todos en nuestro caminar hemos tenido que sobreponernos a algún abismo en particular, y eso lo hace real y tangible.
Gracias Laura por estas historias, gracias por este libro.
Gracias por el manejo de los sentimientos, por la destreza de tu pluma.
Gracias por presentarnos la vida como es... Gracias por abrirnos tu ser y dejarnos ver dentro de él... 
Y gracias, por prestarnos la historia de "tu orgullo"...insuperable...
Te quiero siempre... y "no hay riesgo de olvido".






miércoles, 22 de abril de 2015

Esclavizada a sus deseos...

"Te amo tanto que no sabría discernir dónde acaba mi vida y empieza la tuya".

Catalina Rivero sufre una desgracia siendo niña por culpa de la magia. Trata de excluirla de su vida, y ni siquiera pensar en ella. Pasan los años y su vida es tan normal, como la de cualquier otra persona… Hasta que una serie de acontecimientos y un ser oscuro que la acecha pidiéndole una llave, suscitan que ella libere a un Djinn mágico, a un genio que había sido encerrado en el brazalete de su abuela… ¡Y su vida cambia para siempre!

Provocativo, sensual, pendenciero, sexy, lujurioso, inteligente, hábil, simpático, seductor… características que describen a Yinn a la perfección, hacen que el mundo estable de Cata se tambaleé, trastocando todo lo que era estabilidad y rutina en su vida.

Una historia voraginosa que nos lleva a vivir la fantasía y la magia. Trasladándonos de Ontario a Vancouver, así como a  Jerusalén en un abrir y cerrar de ojos. Pasando de la angustia, a la risa por situaciones específicas, y después a vivir atormentados y sentir un amor y una pasión que entra por cada poro de la piel  haciendo que el corazón lata desbocadamente.

Una novela diferente, atrapante, mágica, divertida, intrigante, subyugante, pasional y desbordante de amor...de ese, del verdadero que hace que el corazón tiemble, se encoja, vibre y lata de manera alocada.

Una historia  fantasiosa de genios, de profecías, de la dualidad entre el bien y el mal, del querer y deber, del pensar y el hacer, con pasajes históricos soberbiamente investigados y plasmados con la maestría y prosa etérea  de la autora.  Interesante y divertida al mismo tiempo. Cautivadora y entrañable, misteriosa, histórica, amorosa y lujuriosa.

Con miradas cruzadas por los protagonistas, que te traspasan el corazón. Con duelo de diálogos divertidos, inteligentes, sarcásticos y sublimes entre ellos, y con ese AMOR, que se les fue colando hasta el alma y más allá.

Un libro que deja con los sentidos a flor de piel. Con el corazón henchido y pletórico, y te hace seguir soñando en ese mundo mágico y místico en el que se estuvo sumergido.

Convulsionando nuestra alma con un final que lacera las entrañas…para después hacernos vibrar y aullar de pasión enardecida.


Lola P. Nieva vuelve a demostrar con este libro, que se sale del estilo al que nos tenía acostumbrados, que ella ha nacido para escribir. 
Su sensibilidad y pasión, los plasma con maestría y arte. Y nos muestra que sea un vikingo, un templario o un genio… Ella nos envolverá con esa destreza, con su pluma sublime y su don de letras.
Lola de mis amores...¡Esclava por siempre de tus historias! ¡Te adoro!


domingo, 5 de abril de 2015

"Almanegra… Almallena…mi Almarrota…"

“Somos uno en realidad, y compartimos el alma”.

Aitor despierta después de una gran borrachera, producto del dolor más grande de su vida: Emanuela lo ha dejado…su Jasy lo ha abandonado. ¿Cómo hará para seguir viviendo sin su Manú que lo amaba y admiraba como nadie más lo había hecho? ¿Cómo hacer para despertar cada día y seguir sin ella a su lado?

Dolido hasta casi desfallecer, avergonzado, pero también enojado con ella por haberlo abandonado sin dejarle explicar las cosas, sin permitirle pedirle perdón de rodillas, hace un juramento: “¡Te encontraré Emanuela!, ¡Te juro por lo más sagrado que tengo, que es tu amor, que te encontraré!”
Y así, toma una decisión a pesar de ese sufrimiento que lo lacera. Pedirá perdón a su pa’i Ursus, y trabajará en la Misión como hachero y aserrador. No se alejará de San Ignacio Miní. Hará las cosas bien hechas. Con la única idea en mente, de recabar cualquier noticia, cualquier  información que le indique donde se encuentra su Emanuela. Corta su larga cabellera que ella tanto amaba, y hace la promesa, que no la dejará crecer nuevamente, hasta estar una vez más con su Jasy.

Al mismo tiempo, ella viaja junto a Lope y Ginebra hacia Buenos Aires, hacia una nueva vida de la que tiene miedo, porque él, su Aitor, no estará junto a ella por primera vez desde que nació. Se siente sola, indefensa. Por más buenos tratos y buen recibimiento, los Urízar y Vega  no son su familia. Solamente en Romelia, su esclava, siente ese apoyo, ese cariño sincero, esa confianza como si fuera su madre. Y a ella se entrega y confía el padecer que embarga su corazón…

Hernando de Calatrava reaparece en escena, al recobrar su libertad e ir en busca de su esposa Nicolasa y de su hija Ginebra. Amaral y Medeiros lo recibe en su hogar como a un amigo, y le ofrece el trabajo de administrador de Orembae… pero todo se va al traste cuando descubre que su mujer y Vespaciano son amantes, por lo tanto dejan el refugio que para ellos representaba ese lugar, y se van a iniciar una nueva vida. Sólo Ginebra permanece en la hacienda.

La espera de reencontrarse crece entre Emanuela y Aitor… los días se convierten en semanas, que se transforman en meses, y se vuelven años… Casi tres años separados físicamente, pero siempre cerca en su pensar y en su sentir. Manú lo siente, lo respira, lo anhela. Su Aitor es su inspiración diaria. Es él en quien piensa para que su don sanador acuda a sus manos y poder ayudar a la gente. Una única carta recibida de su parte. Una carta que se sabe de memoria y muere con ella cada vez que se permite leerla. Una carta que le da esperanza.

Mientras tanto el Tratado de Permuta tiene a los jesuitas y a sus guaraníes con el alma en vilo. Ese tratado firmado entre Fernando VI de España y Juan V de Portugal, demarcaría nuevos límites en varios de los pueblos jesuitas que quedaban en el margen izquierdo del Río Uruguay y pasarían a manos portuguesas. Por lo cual, los guaraníes estaban dispuestos a defenderse a capa y espada para evitar caer en esas manos, que tenían la posibilidad de esclavizar a los indígenas.

Una invitación de Lope. Una corrida de toros que asquea y martiriza a Emanuela, haciéndola cometer un gran error, pues a la vista de todos en la plaza, expone su don para curar a “Almanegra” el toro que estaba siendo sometido por Leónidas Cabrera “El Cordobés”. Una admiración general. Un regalo especial del gobernador. Almanegra dejará de llamarse así, para ser José Moro por decisión de Manú. Y la Santa Inquisición, que parecía dormida y ajena, despierta y prende luces de alerta en torno a Emanuela Ñeenguirú.

De pronto, una noticia cambia las cosas. Una luz de esperanza brillando en el camino de Aitor, que deja todo, y ruega silencio ante su viaje. Sin dudarlo pide ayuda su padre, y Vespaciano se la otorga sin tardanza, sin pedir explicaciones, porque a pesar de todo es su hijo, lo ama y es su orgullo… Y Lope escucha…Y sabe entonces que Aitor es su medio hermano.

Vacaciones en Buenos Aires, todos viajan a la casa de San isidro, menos don Mikel que seguía mal de su pierna y Manú que se queda a cuidarlo, junto a Romelia y Justicia, sus esclavos… Un día cualquiera, una salida al mercado…Un silbido especial que identificaría entre miles y le hiela la sangre. Un susurro con voz desfallecida. Un hombre de ojos dorados frente a ella, quien se arrodilla y se abraza a su cuerpo, suplicando perdón y misericordia… Y el mundo de Emanuela se tambalea. Recobra la calidez y el color que se habían perdido en su vida. A pesar de que el dolor sigue presente, es más su felicidad, su emoción, su amor por su Aitor… Él cumplió la promesa hecha años atrás…siempre regresaría a ella. Ahí lo tenía de nuevo, a su lado. Fuerte, hermoso, con su cabello más corto que nunca. Con sus ojos dorados de luisón, con su entrecejo fruncido, con su amor hacia ella y su miedo de no recibir su clemencia.

El río, la cercanía, la noche, hace que se sinceren, que sus almas hablen. Él se explica, ella reclama y pregunta. Él pide perdón de nuevo, ella le dice finalmente: “Siempre me has tenido, Tu Jasy es tuya y de nadie más “.

Y el amor los rebasa, la pasión se desata, el deseo los sobrepasa. Han esperado demasiado. Han sufrido tanto, que no pueden, ni desean esperar más. Embriagados de un amor como pocos, se entregan uno en brazos del otro. Aitor como siempre, como su protector y maestro, enseñándole el arte del amor, del ardor, de la entrega sin fin. La lleva a escalar el límite de todos los sentidos, y él lo remonta a su lado. No tienen colme, con nada se sacian, se aman una y otra vez, felices, ansiosos, desesperados por tenerse nuevamente. La confianza renace en Manú a pesar de las dudas. Se entrega sin restricción a Aitor, no sólo regalándole su cuerpo, sino nuevamente su alma. Lo entiende como nadie, a sus miedos, sus temores tan profundos y arraigados...y así lo acepta.

Aitor empieza a trabajar junto a su amigo Conan en casa de don Mikel y con don Edilson, el tío de Lope, en su negocio de contrabando, que aunque era ilegal era la manera para hacerse de dinero y tener a Manú como reina, su máximo deseo. Se cambia de identidad, no quiere que su pa’i sepa dónde se encuentra. Toma su segundo nombre y le agrega como apellido “Almanegra”, que siente que lo identifica a la perfección.

El arrebato los llena, los colma, no se pueden detener. No pueden quitarse las manos de encima. No desean dejar de amarse en cuanto se les presenta esa oportunidad. Deben dejar la casa antes que la familia regrese de sus vacaciones.

Libertad muere, el caburé que había estado con Jasy por tantos años, muere, y para Emanuela eso es un presagio de mala suerte, tiene la certeza que algo malo acontecerá y les cambiará la vida.

Y tanta pasión trae las consecuencias lógicas. Su amor se ve bendecido, su amor ha echado raíces y crecen en Manú. La felicidad los llena plenamente, pero tienen que acelerar las cosas… más las cosas se aceleran antes y los toma desprevenidos.
Regresan Lope, Titus de Alarcón, el doctor Murguía, don Alonso… Un descubrimiento que saca lo peor de Alarcón.  Un Lope dolido y molesto porque Manú ha vuelto con su hermano, le revela una verdad que mata en vida a Emanuela. No lo cree, no quiere creerlo. Confronta a Aitor, y éste le confirma lo dicho por Lope… Se siente traicionada nuevamente. Una vez más le mintió, una vez más le ha roto el alma. No volverá a perdonarlo, no lo quiere ver nunca más.

Se desatan las desgracias.
Un desembarco de mercancía ilegal es descubierto por los blandengues, alguien los delató. Una muerte, un encarcelamiento. Una Ederra como loca al descubrir el pecado de Emanuela. Un plan de casamiento adelantado. Una huida en la que ayuda un amigo. Un escape en la toma parte encubierta Titus de Alarcón y los amigos blandengues de Aitor. Una carta donde se explica todo, pero que nunca llega a su destino. Dos esclavos fieles, vendidos por un odio irracional. Un Almanegra que se da cuenta que nuevamente lo han abandonado, que nuevamente está solo, aunque tiene la certeza de dónde se encontrará esta vez el amor de su vida. No entiende el por qué Emanuela lo ha dejado. Él también se siente nuevamente traicionado. Para él no importa lo que los curas lo obligaron a hacer. Para él no existe más ley que la suya, ni Tupá tiene derecho en eso, porque para él, Olivia es menos que nada… Vuelve al principio de todo. No la tiene, está solo. Tendrá que labrar un futuro para poder ofrecérselo. Tiene el mapa de la mina de estaño que don Edilson le dejó. Tendrá que volver a aprender a vivir por un tiempo sin su Emanuela… que viaja en ese momento junto a Lope a Orembae. Estará junto al padre de Aitor,y eso la llena de felicidad a pesar de su dolor, lo tratará de ayudar en el  problema de salud que lo tiene postrado en una cama.

Hernando es más importante de lo que se ha vislumbrado. Tiene un peso grande… Él necesita una esclava que ayude a Nicolasa, y  compra una… una mujer llamada Romelia…


Unas palabras resuenan… una palabras que no fueron leídas…  “En mi corazón, siempre serás solo tú “.

¡¡ Ay mi querida Flor Bonelli !! Me llenas el alma, me pones al límite de mis sentidos, despiertas mi pasión al máximo, y luego me dejas caer en un abismo... ¡Eres única!... Amo "Almanegra"... como te dije, Aitor me afecta de una manera en particular ...fuertemente, por su personalidad oscura, sus pasiones sin límite, su pasado limitante, sus temores arraigados... pero no se puede dejar de amarlo...
Ansiosa de tener la culminación de esta trilogía en mis manos... pero más ansiosa de conocerte en Buenos Aires, y poderte dar el abrazo que guardo para ti con todo mi corazón. Como siempre te digo... Flor Bonelli... ¡¡ Gracias por existir !! ♥♥♥



domingo, 8 de marzo de 2015

"Alguien como yo"...Final ideal para una historia maravillosa...

"Al final, da igual qué es lo que decidas siempre y cuando sea tu elección y al terminar el viaje te mires en el espejo y digas: «Ha sido un placer viajar con alguien como yo»."

Hugo se alejó. Tenía que terminar con esa relación a tres, para no perder a su hermano del alma, y al mismo tiempo, para conservarla a ella; de lejos, sólo mirándola, escuchándola, imaginándola... pero ya no teniéndola.

Nico y Alba continúan su relación de pareja... por rutina. Nadie les preguntó si querían hacerlo, y simplemente siguieron en algo que tenían. Pero Alba se siente incompleta. Quiere a Nico... pero Nico, no es Hugo, y ella aún desea su "cuento de hadas".

Pasados un par de meses, Alba y Nico empiezan a sentir que algo les falta, la realidad los golpea, la rutina se instala entre ellos. Falta algo que tenían, y ya no está. Esa magia, esa pasión, ese deseo desesperado... se ha ido.

Por otra parte, en su trabajo, a Alba le empiezan a pintar las cosas del mejor de los colores.
Le ofrecen un ascenso. Un ascenso que mejorará en todo sentido su estilo de vida. Pero, tendrá que trabajar codo a codo con Hugo. No se lo piensa mucho, y acepta. Es un reto, un desafío. Es aprender junto a "él". Es aprender de "él". Sabe que las cosas no serán fáciles, pero decide afrontar lo que sea que venga.
La cercanía con Hugo la sensibiliza, la mueve, la despierta. Todos los sentimientos están ahí, con el simple hecho de oler su perfume, pero ambos deciden que podrán hacerlo porque son profesionales, y formarán un gran equipo. 

"Bienvenida, piernas. Bienvenida al primer día del resto de mi vida». Con esas palabras y detalles multicolores, es como Hugo le da la bienvenida a Alba a su nuevo trabajo... Y es que Alba empieza sintiéndose perdida. Son demasiadas cosas nuevas que aprender en muy corto tiempo. No quiere desilusionarlo, pero se siente sobrepasada... Y Hugo está ahí, siempre presente. No como jefe, sino como amigo, como protector, como maestro... simple y sencillamente, porque la quiere, y con ella no puede disimular:   "—Te quiero —musitó—. Te quiero todos los días. Cuando él te tiene y cuando él no te alcanza. Te quiero cuando te ríes, cuando te equivocas, cuando tropiezas y cuando te levantas sin necesitar ayuda. Te quiero cuando lloras, porque hasta así estás preciosa. Te quiero porque no puedo evitar hacerlo. Puedo fingir con él, pero no contigo. Esa es la razón por la que no te quería sentada a cinco metros de mi mesa. Y sabía que esto terminaría pasando."

Y en este libro final, no sólo Alba y Hugo tienen voz. Finalmente escuchamos el yo interior de Nico. Sus miedos, sus deseos, sus fantasmas, sus esperanzas. Y es que él, aún espera por "algo" que ya no será, que ya no pasará. Ese "algo" que finalizó, y fue para siempre. Ellos jamás volverán a ser tres. Nunca.

La cercanía constante entre Hugo y Alba los pone a prueba, una vez, muchas veces.
Gracias a él, Alba se da cuenta que lleva seis meses enojada, frustrada. Él eligió a Nico, y ¿ella?

Finalmente y con dolor, aunque decidida, termina con Nico. Sabe que lo quiere, pero no como se quiere al amor de tu vida. Son más amigos que novios. Es una relación sin magia, que quizá desde un comienzo, tenía los días contados.

Una Navidad y una Noche Vieja colmadas de señales.
Regalos de Reyes Magos especiales. Pensados, sentidos… regalos del corazón.

Citas a ciegas, citas fallidas. Enojos. Arrepentimientos. Perdones.

Alba se siente frustrada. Quiere que Hugo se dé cuenta que por Nico, está anteponiendo su felicidad y por consecuencia la de ella.
Alba sabe que Nico lo sabe. Alba no tiene dudas. Hugo se molesta, se enoja, se confunde.

Cumpleaños de Hugo. Sorpresas, borrachera, música, baile, besos, escapadas, casa, sillón, más besos, caricias… Eva…¡¡ Ay Eva !!
Trabajo, deseo, cercanía… Amor… No se puede hacer más. No se puede traicionar al corazón.

No se dejan de pensar. No se dejan de sentir. No se dejan de desear… mucho menos de amar.
Pero Hugo es fiel y leal a su hermano del alma. A ese hermano que estuvo con él en el momento que más lo necesitó, y no sólo le brindó su hermandad, sino una familia nueva para todos los momentos. Eso no se olvida. Eso no se puede traicionar. Tanto que se niega a ver la realidad… esa realidad que Alba le señala, pero ante la cual cierra los ojos, por temor, por miedo… o quizá por costumbre.

Pero el amor es poderoso, es la clave, el acierto.
Ya no pueden, ni quieren estar separados. Se esconden, sí, pero dejan señales. Quieren dejarlas. Quieren que Nico afronte que sabe la verdad.
Nuevamente una promesa. No en Nueva York en el Rockefeller Center, sino en su balcón, a la luz de la luna: “Este anillo era una promesa; una promesa loca. Te hice prometerme que si un día decidías casarte de la manera que fuera, lo hicieras conmigo, porque quiero hacer realidad todo lo que desees, hasta aquellas cosas en las que no creía pero que ahora tienen sentido. Si vale la pena perder la cabeza por alguien, ese alguien eres tú, piernas.”

Un desenlace prematuro de algo que se veía venir… pero no de esta manera. Una traición. Una puñalada por la espalda… pero que la entienden, mas ya no hay vuelta de hoja. Un adiós, un hasta aquí, un ya no más. Todo tiene un límite. Bastaba ya de vivir a través del otro. Bastaba ya de esa dependencia enfermiza.

Y después… oscuridad, tristeza, abandono… Quizá ni todo el amor sea suficiente…
Una Alba decidida a todo. A esperar, a renunciar, a dar ese último paso.

Dos años… pasan dos años…y el cuento de hadas, finalmente es realidad.
Y pasan dos años, y se demuestra que una hermandad no se olvida, no se pierde, no se borra…

Con un epílogo hermoso, que nos reencuentra con dos personajes pasados, queridos, inolvidables…

Todo empezó en un tren… una historia de tres que nunca lo fue… Una historia de amor que comenzó, quién sabe en qué momento… Lágrimas de amor, lágrimas de felicidad,lágrimas negras... muchas canciones, muchos momentos…
«No puedo vivir sin ti…, no hay manera…».


Elisabet Benavent, cuando se piensa que ya no puedes hacerlo mejor, lo consigues. 
¡¡Qué historia, qué momentos, qué diálogos, qué situaciones!!
Gracias por esta historia. Gracias por los personajes.Gracias por lo que me haces sentir, vivir, imaginar, pensar.
Gracias por Hugo, ¡Qué personaje por Dios! Gracias por Alba, por Nico, por Eva.
Gracias por los cuentos de hadas. Gracias por las promesas en Nueva York. Gracias por tantas y tantas canciones. Gracias por las risas y por las lágrimas.  
Eres, simple y sencillamente ¡MÁS!




lunes, 16 de febrero de 2015

“La vida no es sólo blanco o negro… también contiene grises. En este caso 50 sombras…”

No pensaba escribir nada, ni de la película y menos del libro que leí hace tanto tiempo…Pero las circunstancias me llevarlo a hacerlo.

Hablaré primero de la película, que es lo que está en boga.
La película es mejor de lo que imaginé que sería, sin que esto indique que es buena, pero tampoco es mala. No ganará un Óscar, ni un SAG Award, menos un Golden Globe… así como el libro, jamás ganaría un Nobel de Literatura.
Tiene muy mala continuidad, no existe ese avance lógico y cadencioso. Son cuadros, momentos especiales e importantes del libro, pero aislados. Y si no lo leíste, difícilmente la comprenderás en su totalidad.

Ella, Dakota, físicamente no me gusta. Hay algo en su cara, que no me acaba de agradar, pero me sorprendió gratamente como Anastasia Steele. No porque sea la actriz que el mundo está esperando, pero sí porque supo meterse bajo la piel de Ana, e interpretarla de una honrosa manera. Él, Jamie, es guapo. Tampoco es el galán más espectacular, pero como Grey, dejó mucho que desear. En ningún momento le vi esa fuerza, ese magnetismo, ese poderío, autoridad, dominio y control sobre todas las situaciones que narra el libro.

Hay muchas personas que la han catalogado como “porno”… No, no lo es. Es erótica, muy “light” comparada con el libro… pero porno, no es. Es erotismo, sin llegar a ser grosero. Sólo revela aspectos profundos y ciertos de la naturaleza humana.  He visto porno y la película, y hay un abismo muy grande entre ambos.

Otras personas dicen que es la versión adulta de “Crepúsculo”… y llevan razón en ello.
Para quienes no lo sepan, “50 Sombras” nació como un “fanfic” erótico basado en Twilight. Se llamaba “Master of the Universe” y sus protagonistas eran Isabella y Edward.
E.L James (la escritora de Grey), iba subiendo a su blog los capítulos conforme los iba escribiendo.
Debido al gran éxito y aceptación que tuvo su “fanfic”, una editorial se interesó en ella. “The Vintage” ( Random House ), le ofrece contrato para publicar su historia, por lo mismo, le exige bajarla del blog, cambiar el título, el nombre de los personajes, así como cualquier similitud con la historia de Stephenie Meyer, autora de “Crepúsculo”.

James y sus editores, crearon una readaptación de los escritos originales (Aunque quien leyó ambas, aseguran que el texto es prácticamente el mismo que estaba en su página, y que sólo se modificaron el título, los nombres de los personajes, y detalles como el color de ojos y pelo).

Ya entrada en los libros, resumiré a grandes rasgos. Trata sobre un magnate joven -Grey- que conoce por azares del destino a una estudiante, Anastasia, que está en su último año de Literatura inglesa en la Universidad de Washington.

Él era especial. Tenía ciertos gustos diferentes. Le gusta y practica todo lo referente al BDSM (bondage/disciplina, dominación/sumisión, sadismo/masoquismo). Nunca había tenido una relación formal, ni normal. Tenía muchos traumas desde su niñez, y una amiga de su madre, Elena Lincoln es quien lo adentra en el mundo del BDSM (reconocida actualmente como cultura que se basa en Safe, Sane and Consensual: seguro, sensato y consensuado).

El deseo de Christian es que Ana aceptara ser su sumisa. Le habla de  normas y reglas a cumplir, y límites infranqueables de ambas partes, y todo eso debía ser firmado por medio de un contrato…que JAMÁS se llega a firmar.

Ella estaba impactada por él. Su físico, su madurez, su inteligencia, su poder, su control. Se le hacía imposible que alguien como Christian, se fijara en alguien tan insignificante como ella.
Acepta probar los juegos de Grey, para entender qué eran, de qué se trataban, pero sobre todo, tratar de entenderlo a él y ese gusto tan particular que tenía… Mas nunca cree poder llegar a ser sumisa, ni se siente como tal. En un momento, ella le pide que le muestre qué tan malo puede ser un castigo… y él lo hace a pedido de ella. Ahí es cuando Anastasia se da cuenta que no podrá jamás complacerlo, porque no le gustan los castigos, no le gusta sentir dolor, y lo que menos le gusta, es que él sienta placer en eso… por lo tanto,lo abandona.

Y es en ese momento, cuando él se siente abandonado, que pone las cosas, los deseos, y los sentimientos en una balanza, y comprende que para tenerla a ella, debe renunciar a su mundo, a sus juegos, a sus prácticas…y lo hace, porque prefiere tenerla en su vida, a cualquier otra cosa.

Por lo tanto…NUNCA se da la relación Amo-Sumisa. Nunca le falta al respeto. Nunca la obliga a hacer cosas que ella no deseara y aceptara.

Todo lo que hacen después, tanto en su dormitorio como en el cuarto rojo, son juegos sexuales de dos personas adultas que se aman y que desean jugar y experimentar juntos: con esposas, con vendas en los ojos, “juguetes sexuales” y demás. Y todo eso, es una decisión de cada pareja, y nadie tiene la potestad de juzgarlo, aunque sea un libro.

La relación de pareja que se libra a puertas cerradas y lo que pase dentro, es un pacto entre dos personas exclusivamente.

Los deseos y juegos sexuales, pasan en todo el mundo, a toda hora, en todo momento… exponerlo en un libro, solamente es hacerlo público, darlo a conocer.

El fondo real de esta historia “satanizada” por tantos, es una historia de amor. Está más allá del sexo y del “sado”.

Christian, por amor…renuncia a su mundo, a sus juegos, a su tipo de vida. Lo mueve el amor intenso hacia Ana, el deseo de tenerla cada segundo de su existencia a su lado. Anastasia ayuda a Grey a dominar sus fantasmas de la niñez, a dormir sin pesadillas, a despojarse de los lastres que arrastraba, a perdonar a su madre que ya había muerto. Grey, le da a Ana la seguridad como mujer, su valía como persona. La hace sentirse hermosa, especial, inteligente y creativa.

Mucho más allá de todo lo material que él le brinda, es la autoestima que ella adquiere. Es comprender que puede hacer cualquier cosa, y hacerla muy bien.

¿Por qué nos gusta Christian Grey?... Obviamente no es por los castigos o golpes que pueda llegar a dar. Sino por esa manera de amar a Ana, que lo hace renunciar a todo por ella. Por esos detalles que le brinda a diario. Por cómo la mira y la toca. Por cómo la besa y la acaricia. Por su calidez, su cercanía, su manera de abrirse y entregarse a ella. Aunado a que era un dios sexual en la cama…¿Se necesita más?

Que es un libro para adultos, lo es. Así mismo la película. No porque sea malo o prohibido lo que pase. Sino porque un joven aún no tiene la madurez y el criterio para hacer un análisis con pies y cabeza de las situaciones que ahí se presentan.

Me enferma la gente que dándoselas de expertos, de críticos o de la “vela perpetua”, quieran hacer creer que esta historia es lo que no es… Mucho me gustaría ver el actuar y el proceder de estos eruditos en la materia “puertas adentro”, y después invitarlos de la manera más cordial, diciéndoles: “Aquel que esté libre de pecado, que tire la primera piedra…”