"...y a través de los espejos, se miraron a los ojos, sin aliento, experimentando a consciencia la fusión de sus almas ".
Mariana San Martín es una mujer buena, trabajadora, decidida,y con temple a pesar de su dulzura, Ama sobre todas las cosas a sus hijos Joaquín y Pilar, y después de 10 años de un matrimonio que no la llenaba, porque su esencia se borraba en función de su marido Esteban, decide separarse para ser fiel a su ser y su sentir.
Miguel Torino tiene una vida tranquila y organizada a su ritmo y su forma de ser. Veterinario que ama su profesión. Los animales son para él parte vital de su existencia. Renzo, su perro, es una extensión de su familia. Divorciado de Roxana, y con una preciosa hija, Catalina, a quien ama profundamente a pesar de no estar con ella todo el tiempo que mereciera.
Su vida da un giro de 180° cuando debe hacerse cargo de Cata su hija durante tres semanas de tiempo completo, debido a un viaje a Europa de su ex-mujer. El miedo que sentía ante este evento no programado, se transforma en un descubrimiento maravilloso al vivir y ser parte de la vida de su hija en su totalidad... y gracias a la ayuda que Mariana le brinda,al ser madre de la mejor amiga de Catalina.
La existencia de ambos, no vuelve a ser la misma después de ese interactuar diario durante esas semanas. Ellos no salen inmunes antes el influjo que el otro empieza a representar en sus vidas.
El sentimiento los gana y la pasión se desborda entre ellos... pero las cosas se complican cuando empieza a haber miedos y dudas, temor a volverse a equivocar después de entregarse por completo.
Una historia sencilla, que es mágica en su profundidad. Con situaciones reales que a cualquiera pueden pasar. Destacando siempre la importancia de los lazos familiares que genera la sangre, así como las redes de hermandad que produce la verdadera amistad, que muchas veces es más poderosa y real que el linaje.
Con relatos paralelos que nos siguen descubriendo el vivir diario de personajes tan queridos como, Lara Galantes y Andrés Puentes Jaume de "El instante en que te ví", y de Carola Herrera y Javier Estrada de "Devuélveme a la vida", sin quitar en ningún momento el protagonismo e importancia a Micky y Mariana.
Resaltando a dos personas especiales que en este libro dejan huella: Cata y Pili, las hijas de ambos que son mejores amigas.
Un relato lleno de amor, de pasión, de amistad, de enfermedad, de secretos que al descubrirse carcomen el alma y dejan un lastre difícil de sobrellevar. Hechos reales y tangibles que se cuelan en el corazón. Vidas tan sencillas que las sientes en carne propia, personajes tan creíbles que sientes que pueden ser tus amigos y los sitúas claramente en tu diario vivir.
Con un crecimiento notable en su manera de escribir, María Laura da cátedra que la sencillez,muchas veces deja más que las historias conflictivas y problemáticas. Este es un libro que se lee fácilmente de principio a fin, y no deja inmune al lector. Es una historia que se lee para quedarse en la esencia misma del leedor.
Un verdadero placer haber empezado este 2016, de tu mano querida María Laura. Saber que después de nuestro encuentro en Buenos Aires, este libro fluyó y de qué manera. Gracias por Micky y Mariana. Ahora ansiosa a esperar tu novela histórica, y la vida de Gimena y Guillermo... será un nuevo placer tenerte de nueva cuenta en mis manos.
martes, 5 de enero de 2016
lunes, 2 de noviembre de 2015
"Nacida bajo el signo del Toro"...Un juvenil con magia.
Camila Pérez
Gaona, está viviendo uno de los peores momentos de su vida. Después del quiebre
de la empresa de su padre, deben mudarse a un barrio viejo, dejar su casa
enorme y vivir en una pequeñita y tener que estudiar en un colegio
público.
Éstos son apenas algunos de los cambios que tiene que afrontar una chica "rara", como ella se autodenomina en plena adolescencia. Una chica que es hermosa, pero tiene la mar de inseguridades encima. Una chica inteligente y hábil. Con facilidad para los idiomas. Con gusto para la lectura y los estudios, así como también para la comida y para el descanso.
Camila reniega
de su mala suerte. Odia el presente que se le pone enfrente.
Cuando de
repente, las cosas le cambian prácticamente de la noche a la mañana.
Conoce a su
vecina Alicia Buitrago, que además de psicóloga es astróloga, y que además de
proporcionarle un trabajo diario con una muy buena paga, la adentra en el mundo
de los astros,de los signos, de las cartas astrales, de los ascendentes, de las
disposiciones de los planetas, y del conocimiento y aceptación de su ser, de su
yo, de su ahora y su entorno.
Y al mismo
tiempo el enigmático e inteligente Lautaro Gómez y el popular y flojo Sebastián
Gálvez, le empiezan a hacer caso en el colegio. También se empieza a involucrar
con Bárbara Degener y Lucía Bertoni, las chicas perfectas y populares, pero
huecas del "cole".
Hacer un trabajo en equipo, le cambia la vida a Camila, porque es Lautaro quien le pide que hagan equipo, y de ahí se desencadena una serie de acontecimientos que trastocan su vida y se da cuenta que si no hubiera cambiado de barrio y de colegio, jamás hubiera conocido a Lautaro, y por lo tanto,no sabría lo que es experimentar el primer y verdadero amor.
Un sufrimiento más con la separación de sus padres. Y es Gómez, quien la sostiene, quien le dá la fuerza y el entusiasmo para no decaer, así como Alicia, explicándole el papel de los signos y planetas en todos esos movimientos de su vida.
Ese primer amor que así como te hace descubrir las mieles, también te hace experimentar las hieles,al descubrir secretos, e imaginar cosas, haciendo que nuevamente ese mundo de inseguridades, de dudas, de temores, regresen a un alma temerosa, y presa del dolor y de los celos, se empiece a alejar del amor de su vida, haciendo que el típico escorpiano se cierre, y con su faz inmutable, haga de cuenta que no pasa nada, aunque por dentro, esté igual de deshecho.
Los malos entendidos siguen su curso. No dan tregua. Nada se aclara.
Un concurso, unos anónimos, una enfermedad, una relación para crear celos, un viaje de estudios a la sierra Argentina, un accidente... Lautaro como héroe rescatando no sólo a Camila, sino a Gálvez...
Finalmente
hablan, con el corazón en la mano. Se sinceran en esos momentos en que se
encuentran perdidos y alejados. Se quitan caretas, se despojan de miedos, de
celos, de temores, y se dan cuenta del hermoso tiempo que han perdido por no
haber hablado y por no haber confiado uno en el otro.
Esos momentos de
pérdida, de no saber cómo serán rescatados...también sirve para que Josefina y
Juan Manuel Pérez Gaona, se den una segunda oportunidad en sus vidas, al
volverse a unir en la búsqueda de su hija Camila.
Finalmente el amor triunfa, y ellos permanecen juntos. Todo vuelve a su cauce, y las cosas fluyen como deben de ser.
Gálvez cambia al
darse cuenta del gran amor que sus amigos se profesan. Las huecas tendrán que
aprender a base de golpes que la vida es más que caras y cuerpos lindos, y las
nuevas amistades tienen cabida en un nuevo año escolar en sus vidas.
Una historia muy dulce, muy sencilla y atrapante, como todo lo que sale de la pluma de Florencia Bonelli.
Y aunque es
juvenil, puede atrapar a cualquier adulto que lo lea. Nos remonta a los 16
años, y hace que recordemos esa edad mágica y nuestro primer amor.
Hermoso fue descubrir que Camila Pérez Gaona leía "El amante diabólico" de Victoria Holt, que forma parte de mi biblioteca.
Como siempre...¡Una genia la Bonelli!... ¡¡Quiero un Lautaro Gómez en mi vida !!
sábado, 31 de octubre de 2015
"Tras las huellas del lobo"... Un amor hasta la eternidad.
"-Juro por los dioses, los hombres y los
elementos, vivir mil vidas a tu lado, morir mil veces en tus brazos y renacer
contigo hasta que los tiempos se extingan, la eternidad perezca o el mundo se
apague".
En la época actual, tras
reencontrarse y disfrutar plenamente de su amor, Freya y Gunnar celebran su
primer aniversario de matrimonio, junto a sus nuevos amigos, y al lado de Elena
y Yusuf que viajaron desde España para estar con ellos en esa fecha tan importante.
Pero el pasado regresa para
atormentarlos, y una serie de acontecimientos remueve cimientos que se creían
enterrados y olvidados, haciéndolos regresar al siglo IX de manera irrevocable.
Freya despierta de un letargo que
la hizo parecer muerta, incluso para Gunnar, que murió en vida al saberlo. Enya
no pudo darle la pócima a su propio hijo para acabar con su vida como él mismo
se lo pidió, pero lo mantuvo en una especie de adormecimiento para evitarle el
dolor de la ausencia de su amada.
Gunnar no es el mismo, se ha convertido en un
temible Ulfhednar, un fiero guerrero vikingo que pelea bajo las mañas del rey
Halfdan Svarte el Negro, el rey cuervo… Un rey duro e implacable que se
obsesiona con Freya al conocerla, y no ceja en su deseo de hacerla suya.
Freya en su plan por recuperar a
su vikingo, toma las cosas como se le presentan, no las piensa mucho. Siente que el fin puede justificar los
medios… y con ese pensar , hace cosas que a los ojos de Gunnar la hacen ser una
Freya a la cual desconoce en su totalidad. Ella no se arrepiente, porque lo
único que desea es tenerlo, recuperarlo, volver a sentirlo suyo y volver a ser
de él… hasta que descubre algo que trastoca sus decisiones y cambia sus planes
definitivamente, haciendo que Eyra, su madre, la voz de su conciencia, su amiga
y alma protectora le abra los ojos y le diga de frente que una verdadera loba,
no abandona a su manada.
Freya se vuelve guerrera. Quiere
pelear al lado de su león, quiere darlo todo estando junto a él. Y es en esos
momentos que vuelve a sentir su mirada, esos ojos verdes que la comen y la
traspasan. Esas esmeraldas que la desnudan y la desean. Y es cuando ella
comprende, que pese a todo y contra todo, peleará por estar con Gunnar, porque
él es su pasado, su presente y su futuro. Es su hoy y su mañana. Es su destino,
así el Oráculo diga lo contrario.
Y es volver a sentirse para despertar una pasión latente, una pasión
desbordante que estaba presta a un roce, a una caricia, a un beso. Es volver a
amarse, para saber que jamás podrán desprenderse de ese sentimiento que los
carcome y los domina por completo. Es comprender que prefieren morir mil veces
amándose en brazos uno del otro, que una eternidad sin tenerse.
Envueltos siempre en las pasiones
que despiertan los celos y las mentes enfermas, se enfrentarán al deseo y a la pasión que despierta de
manera desmedida Freya en el rey Halfdan,
a la telaraña malévola de una reina Ragnhid que sin misericordia teje un ardid
en contra de ellos, a una Sigrid que vuelve con venganza, pero que de nada le
sirven, a un Oráculo manejado que los despoja de lo más querido…
Contando además con un grupo
selecto de amigos dispuestos a entregar la vida por ellos: Hiram, Valdis
,Thorffin, Erik, Ragnar. Guardianes no
sólo de su integridad física, sino de su amor, de ese amor del cual han sido
testigos, de ese amor tan grande que han palpado, de ese amor tan poderoso que
han visto que ha derrotado incluso a la muerte.
Freya se da cuenta a base de
golpes, que cuando su Loba interna la dominó y la cegó, las cosas se le
salieron de control, doblegándola e incluso, haciéndola caer. Pero cuando ella,
Freya: la guerrera, la Loba negra fue quien tomó a su loba interna y la dominó
poniéndola a su servicio y orden, es cuando ella pudo manejar las situaciones y
dominar los momentos más álgidos.
La historia nos lleva a vivir por
una vorágine de sentimientos y sensaciones. Dando por sentado en momentos que
pasará algo en específico, y de pronto nos sorprende con un vuelco que nos
desgarra el corazón, y nos nubla la razón al llevarnos a pensar, ¿Y ahora, cómo
saldrán de ésta?
Nos vemos inmersos en una batalla
a muerte. Una batalla que no da tregua, ni solaz. Una pelea a morir. Que es llenarte de la sangre del
contrario o de la tuya propia. Que es sentir el olor ferroso en tus fosas nasales. Que es luchar estando
herido. Que es llorar por ver que tus amigos empiezan a morir a tu alrededor.
Que es combatir cuerpo a cuerpo por tratar de lograr un triunfo que te regale
un aliento de esperanza, mientras buscas en la montaña de cadáveres unos ojos
verdes, aunque sea para verlos por última vez, antes de cerrar los tuyos a este
mundo. Es descubrir que se puede reivindicar una vida en las vísperas de
abandonar este mundo. Y que una obsesión enfermiza y desmedida, se puede convertir
en un verdadero amor que da la vida en pos de la felicidad y existencia del ser
amado… Un cuervo se vuelve amigo.
El regocijo y plenitud de estar
vivos en el S.IX… nos devuelve de golpe a la actualidad, a ese momento en la
fiesta de aniversario cuando Freya y Gunnar se accidentan… Khaled sigue perdido… Los fieles amigos del
pasado siguen vigentes. El fiel guardián, amadísmo Hiram. La devota y
entrañable Eyra… Pero también una araña cruel y despiadada renació para tejer
de nuevo esa telaraña de odio y maldad. Y finalmente hay un perdón justo y
merecido para el Rashid del pasado, el Yusuf actual…con un acto heroico se
reivindica.
Queda demostrado, que así como
los grandes amores están destinados a renacer para amarse una y otra vez, en
una y mil vidas, también hay otros seres que puedes renacer para buscar el
perdón, para recuperar su esencia, para buscar un nuevo camino… o para buscar
una venganza no cumplida, tratar de seguir haciendo el mal o no descansar hasta
ver perecer de nuevo a sus enemigos.
Cada uno es libre de elegir la vida que decida vivir.
Nuevamente la pluma etérea de Lola, con pinceladas de magia, nos lleva a
vivir por una montaña rusa de emociones, demostrándonos que cuando un amor es
verdadero, ni los años, ni la muerte, ni el odio, ni el rencor, podrán con la
esencia de un amor… un AMOR. Porque se podrá morir mil veces, perder mil batallas más,
buscar una luz en la oscuridad, pero cuando ya se ha visto el Sol…ese Sol brillará
siempre en una y mil vidas más.
Con un nudo en la garganta te digo... ¡ Gracias Lola ! Por hacerme vibrar de esta manera, por ser mi Loba Alfa y dejarme aullar en tu manada. Gracias por dejarme adentrar en la magia de tus letras... Pero sobre todo, ¡ Gracias por ser mi amiga !
Prometo aullar a tu lado, incluso estando en el Valhalla...
Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu ♥♥♥
Prometo aullar a tu lado, incluso estando en el Valhalla...
Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu ♥♥♥
domingo, 18 de octubre de 2015
El Yvy Marae’y, La Tierra sin Mal... El infinito...
"Tú no eres mío, ni yo soy tuya. Lo
nuestro va más allá de eso. Yo soy tú y tú eres yo porque compartimos el alma,
Aitor".
Navegando de regreso de Buenos Aires a Orembae, con el corazón roto pero con la esperanza que le da llevar
al hijo de Aitor en sus entrañas y el conocer a don Vespaciano, Emanuela
emprende un nuevo destino de la mano de su amigo del alma, Lope y de su amiga
Ginebra.
La calidez y el amor en el recibimiento la llena de tranquilidad, pues
nunca se le juzga por su estado, y al contrario, la llenan de cariño y de serenidad.
Ella se hace cargo de Amaral y Medeiros, quien con sus cuidados amorosos, y la
imposición de sus manos santas empieza a mejorar de manera notable, y más a
sabiendas que el hijo que Emanuela espera, es su nieto, hijo de su adorado
Aitor.
Su familia de San Ignacio Miní, así como su pa’i Ursus al saber dónde se
encuentra, acuden en tropel a verla y a abrazarla después de tantos años
transcurridos. Malbalá no volverá a dejarla, se quedará junto a la hija de su
alma para asistirla durante el parto, en el cual dará a luz a Octavio, el
hijito añorado de ella y de Aitor.
Mientras tanto, él alejado de ella, empieza a trabajar, y a echar a
andar la mina de estaño que don Edilson le había heredado. Sin tener
conocimientos, aprende desde cero, y con ese espíritu aguerrido y combativo
sale adelante a pesar del dolor lacerante que siente al estar alejado de su
Jasy y de su hijo, a quien va a conocer “clandestinamente” y ama desde el
momento que lo toma en brazos y sus ojos se posan en él.
Durante
seis agonizantes años separados, suceden demasiadas cosas para ambos. Un
Hernando de Calatrava que atando cabos descubre quién es en realidad Emanuela
Ñeenguirú y qué importancia vital tiene en su vida. Un Amaral y Medeiros que recuperado
del todo por el amor dedicado de su nuera, reconoce a su nieto Octavio y por lo
tanto da su apellido a Aitor y todo lo que eso conlleva. El Tratado de Permuta
sigue su cauce, generando conflictos y matando gente inocente. La Santa
Inquisición más alerta que nunca, persigue a blasfemos, brujas y herejes, como
también a bígamos y sodomitas. Manú a pesar de esto, no puede dejar de “curar con
sus manos” si estaba en ella el hacerlo. Sabe que su don le ha sido dado por
Dios, y tiene que ponerlo al servicio de quien lo necesite. Y una muerte,
finalmente da la libertad para que dos personas puedan estar juntas hasta la
eternidad.
Lejos
de ella, Aitor sigue cometiendo errores. Errores por el carácter iracundo que
lo caracteriza, errores por la sangre caliente que corre por sus venas y no lo
deja estar sin mujer, errores por su ignorancia, errores por su misma estirpe
indígena… Pero a su favor, es que esos errores jamás los hace por maldad. Jamás
los hace con la finalidad de dañar a alguien, y menos a Emanuela que siempre ha
sido la luz de sus ojos.
Como
“Almanegra” se aventura al peligro, sin medir las consecuencias. Domingo
Oliveira y Laurencio nieto, llegan a tenerlo a su merced, y si no es por la
intervención de Titus de Alarcón que
hace presencia y el gran cariño que
siente por Manú, Aitor no hubiera salido vivo de esa.
Finalmente,
un reencuentro que se espera y se añora, y que llegado
el momento, hace vibrar a Emanuela de los pies a la cabeza. Pero es tanto su
enojo, tantos sus celos enraizados, que a pesar del amor que la consume se
cierra a Aitor y lo hiere con sus palabras. Él tomando medidas, nada
didácticas, la hace volver a él, y aunque Manú no puede quitar de su cabeza la
imagen de Aitor con otras mujeres, cuando escucha sus explicaciones, sabe que
es verdad lo que oye,pero sobre todo, cuando mira en el fondo de esos ojos
dorados que son el reflejo de su alma y que nadie conoce mejor que ella. Sabe
que las cosas son como él dice, porque para Aitor los parámetros establecidos
nunca han importado, las leyes las marca él; él es quien plasma sus normas,
pero sobre todo sabe que la ama de la misma manera casi demencial que ella lo
ama a él, y que su Aitor jamás haría algo conscientemente para dañarla.
Y
es así, como perdonándolo nuevamente, encuentran la sanación de su alma, se
reencuentran en el amor, y finalmente, pueden hacer su sueño realidad… Ese
sueño con que ambos han soñado desde que entendieron que se amaban y que ambos
se pertenecían hasta el fin de los tiempos. Dan rienda a su pasión guardada, y
nada ni nadie los detiene a la hora que de amarse se trata.
Para
Aitor comienza una nueva aventura llamada Octavio. Porque es un diario convivir
con su hijo, y es el tratar de granjeárselo para lograr su amor. Es comprender
que a pesar de ser prácticamente iguales en el físico, en la forma de ser son
lo opuesto. Octavito creció en medio de un ambiente de amor y de empatía,
mientras que Aitor tuvo que sobrevivir y defenderse del odio de su pueblo e
incluso del que creía su padre. Al igual que con sus hijas Ana y María, que a
pesar de ser más grandes, nunca simpatizó con ellas pues siempre le recordaban
el error cometido con Olivia, por el cual había perdido tantos años a Emanuela.
Siguen
surgiendo malos entendidos que se solucionan por el gran amor que los embarga.
Llegan pérdidas a sus vidas, pérdidas dolorosas que se lamentan en el alma y
que a los ojos de todos, no tienen razón de ser.
Y
la vida aún les tiene preparados mil y un periplos. Y no bien salen de uno,
para caer en otro. Siendo siempre blanco de envidias, de gente que no puede ver
felices a otros, personas que no se pueden alegrar con la felicidad y la dicha
de los demás. En ocasiones siendo Aitor el destinatario de los desatinos, y en
el más crudo de todos, es Emanuela quien cae en manos de la Santa Inquisición,
siendo acusada de tener poderes adquiridos por ser amante del demonio.
Con
Aitor lejos, sin poder ayudarla, Manú embarazada de Hernando, sufre y teme por
su vida y la de su bebé, más sabiéndose a merced de Murguía, ese medicucho de
mala muerte que reapareció en escena, después de haberlo dejado plantado en
Buenos Aires, y de doña Nicolasa que ha emprendido una batalla campal contra
ella para borrarla del camino, y dejarle campo libre a Ginebra. Por más que abogaron a su favor gente
importante de Asunción y sus pa’i de la Compañía de Jesús, Emanuela está a
punto de ser condenada por brujería, cuando surge uno de los momentos más
importantes… Hernando de Calatrava saliendo de su escondite, va al
confesionario donde se encontraba Ifrán y Bojons, el Inquisidor, y le cuenta toda
la verdad acerca de Manú y su origen. Una verdad que llena de impotencia a fray
Claudio, una verdad que le llena el alma de dolor y compasión, y no tiene más
remedio que pedir perdón, y hacer lo que corresponde, ya sabiendo la realidad
confirmada.
Pasados
los años, la Compañía de Jesús es expulsada definitivamente de América por el
Papa Clemente XIV y el rey Carlos III de España, por lo tanto Ursus, con 70
años encima, va camino al destierro con sus hermanos jesuitas. Cuando una
emboscada los cerca y piden que el cura Urízar y Vega les sea entregado… Sí, su
Aitor arriesgando su vida, había ido a rescatarlo para llevarlo a vivir a su
lado y con Manú: Sus hijos, su familia.
Sus
vidas nunca serán tranquilas, pues siempre habrá algo que las alterará, pero
mientras ellos dos se mantengan unidos, no habrá nada que pueda doblegarlos.
Manú,
un ser de luz desde que abrió los ojos a este mundo. Con un don sanador en sus
manos, y un temple que parece delicado, pero que no lo es. Una personalidad
dulce, pero que es quien lleva el dominio bajo su manga. Ella se sabe la
poseedora para someter con una palabra o una mirada a Aitor. Ella se sabe la
luna que le da poder al mar, que aún en su inmensidad y su bravura, no es nada
sin la luna que le da esa fuerza. Emanuela tiene el alma buena, por más daño
que se le haya hecho, ella siempre tiende a perdonar tarde o temprano… quizá sea
por su mismo don sanador que actúa en ella liberando su alma de la carga de un
odio que en nada le hará bien.
Aitor
es el polo opuesto. Desde niño creció con odio por quien creía su padre.
Maltratado física y verbalmente, y temido y odiado por su pueblo, se cubre de
una coraza impenetrable. Aprende a pelear y a defenderse, contando apenas con 4
años. Su único amigo era su pa’i Ursus, y es él, quien le lleva el regalo de su
vida, su amor para la eternidad, su Jasy. Y a pesar de todo lo logrado, a pesar
de saberse el destinatario del amor más puro y noble, siempre seguía esa inseguridad,
de saberse un indio, un ser inferior frente a todos los que se le presentaran a
Emanuela. Sí, él era el dios del estaño, uno de los hombres más ricos de
Asunción, un Amaral y Medeiros… pero a fin de cuentas, un indio. Y eso siempre
lo hacía sentir menos. Por eso, es imposible no sentir una ternura infinita
hacia él desde que era un niño, y entenderlo y comprenderlo. Muchos de sus
actos no se justifican, pero se comprenden cuando se ve el entorno y la
situación que acompaña al hecho.
Con
Aitor no hay medias tintas, o lo amas, o lo odias. “—Aitor es como es, y basta —sentenció Vaimaca”. Con esas simples
palabras se resume en esencia lo que es Aitor.
Aitor
es de Manú, y Manú es de Aitor. Con un amor que raya en la demencia como ellos
mismos dicen, que a veces no se entiende, que a veces da miedo por la
intensidad con que se siente. Un amor que nació con la vida, y que permaneció
como la encina, a pesar de los hachazos que el destino les causó.
"No puedo vivir sin amarte, pero, por
amarte como te amo, a veces me cuesta vivir.
- ¿Por qué?- inquirió él, con acento angustiado.
- Porque sé en qué me convertiría si te perdiese, y ese conocimiento a veces empaña la felicidad que me das. Es una tontería, lo sé, pero no puedo evitarlo.
- No es una tontería. Ya lo hemos hablado y te comprendo. A mí me pasa lo mismo".
- ¿Por qué?- inquirió él, con acento angustiado.
- Porque sé en qué me convertiría si te perdiese, y ese conocimiento a veces empaña la felicidad que me das. Es una tontería, lo sé, pero no puedo evitarlo.
- No es una tontería. Ya lo hemos hablado y te comprendo. A mí me pasa lo mismo".
Y
una vez más, termino un Bonelli con lágrimas en los ojos, y tantos
sentimientos a flor de piel. Amando la historia de principio a fin. Me enamoré
en “Jasy”, me sentí cautivada en “Almanegra” y termino pletórica en “La Tierra
sin mal”.
Me
siento exhausta de tantas emociones experimentadas, más conocedora de la
historia de los Jesuitas, y totalmente agradecida por tener la dicha y el
placer de leer y amar las letras de Florencia Bonelli.
Una
historia diferente. Unos personajes distintos, llenos de matices, de imperfecciones, con errores que a mis ojos los
hicieron más humanos y merecedores de amor e inspiradores de una ternura
infinita.
Quedo de nueva cuenta agradecida contigo, mi queridísima Flor por tu talento y magia que me envuelve y me lleva a viajar por tantos lugares mágicos, cada vez que tomo una historia tuya entre mis manos.
Quedo de nueva cuenta agradecida contigo, mi queridísima Flor por tu talento y magia que me envuelve y me lleva a viajar por tantos lugares mágicos, cada vez que tomo una historia tuya entre mis manos.
¡Gracias por Aitor!, ¡Gracias por Emanuela!,¡Gracias
por el El Yvy Marae’y!
Te
quiero hasta el “FIMINO”…
Flor
Bonelli...¡Gracias por existir!
lunes, 7 de septiembre de 2015
Lunas de Estambul...Una historia de vida.
“A todas luces, mi
abuela Ventura sería juzgada favorablemente, porque sus acciones y sus méritos
demostraban su valía. Para mí: la aguerrida, la audaz, la amorosa, la prudente,
la bella, la que olía a gardenias, la que poseía una memoria sin par, la que me
mimaba”.
Ventura
Eskenazi amaba su mundo. Su Estambul la llenaba de colores, de olores, de
sonidos, de sabores, de pertenencia, de amor, de las aguas del Bósforo, de las
cúpulas de las Mezquitas. Pero asumió su destino, y aceptó irse a casar a
México, con el hombre que sus padres habían decidido que sería un mejor mundo
para ella.
Con
19 años, sola, con miedos, temores, pero también esperanzas, dejó atrás todo lo
que conocía, lo que amaba. Sus padres, sus hermanos, su comida, sus
tradiciones, sus lunas ámbar de Estambul.
Llegó
a Veracruz en 1927, y sin conocer a Lázaro mas que por fotografía, se casó con
él. Con el tiempo, la convivencia, los días y los años, se enamoraron de verdad.
Su historia comenzó al revés, pero funcionó.
Un
nuevo mundo por ver, por conocer. Nuevos paisajes. Nuevos olores y sabores, que
mezclándose con sus tradiciones, lograron recrear las recetas que su madre,
Sara, le había enseñado desde niña. Se incorporaron nuevos ingredientes, nuevos
colores… pero la comida, siempre fue un ritual importante para su vida. Un
remedio para el cansancio, la tristeza, la pesadumbre, pero también para las
alegrías, las buenas nuevas, la esperanza.
Ventura
fue una mujer fuerte, una mujer decidida. Una mujer de una excelsa madera, que
la hizo afrontar y soportar las vicisitudes de la vida. A veces, creía que se
rompería en mil pedazos, pero su espíritu turco, aunado al mexicano que aprendió,
la sacó una y mil veces adelante ante tanto dolor, sufrimiento y añoranza.
Despedidas,
llanto, dolencias… Nuevos comienzos, amor, anhelos y sueños.
Cambios
en su entorno: el Gran Bazar de Estambul, por el mercado de La Merced. La
música turca que hacía agitar sus caderas, por los sones del mariachi. Las
burkas por rebozos. Las cúpulas de las Mezquitas, por las torres de las
Iglesias Católicas.
Siempre
con su lenguaje ladino o judeoespañol que nunca pudo dejar de hablar. Característico
de su pueblo judío sefardí. Con sus tradiciones tan intrínsecas en ella. Con
sus creencias y sus rituales. Con su amor a la cocina y a su gente.
Ventura
Eskenazi, la mujer que lo dejó todo y cruzó el Atlántico en busca de un nuevo
destino. Ventura la de Lázaro. Ventura la de Nissim. Ventura la madre de sus
hijos. Ventura, la abuela de sus nietos. Aquella que se juró volver algún día a
su amada Estambul, para abrazar a sus hermanos, para serenar su alma ante la
tumba de sus padres, para recorrer sus
callejuelas, para escuchar sus sonidos, su música, los gritos de los
vendedores. Ventura la que miraba el Bósforo sentada en una banca. La que veía
sus lunas color ámbar reflejándose en el agua. Ventura la que entregaba su amor
por medio de sus recetas. La que superó el dolor, y se dio una segunda oportunidad
para amar. Ventura la mujer que se perfumaba y olía a gardenias. La del baúl negro,
lleno de recuerdos de vida. La de herencias y nuevos legados. Ventura la de los
dos amores: México y Estambul: “Sus dos
amores. Para ella, los dos significaban arraigo y desarraigo; las dos ciudades
eran una. Como si ambas se fundieran en una sola imagen”.
Sophie Goldberg, la escritora y nieta de Ventura, es quien nos lleva de
la mano a través de la vida de su abuela. Gozando unos momentos, llorando con
el alma otros más. Recorriendo partes de Estambul y de México a principios del
siglo XX.
Narrado en tercera persona, y con acotaciones particulares que Sophie da
a determinados momentos, en los que ella tiene anécdotas o recuerdos
específicos.
Con un lenguaje fluído, mezclado con diálogos en ladino, nos narra una
historia maravillosa, una historia de una vida plena, completa, admirable. Una
historia preciosa, conmovedora, de matices, de enfrentamientos, de alegrías y
sufrimientos. De olores y muchos sabores. Compartiendo además de todo esto, las
maravillosas recetas de esta increíble mujer, que lo dejó todo, para empezar de
cero: Ventura Eskenazi.
¡Un placer inmenso haberte descubierto Sophie Goldberg! Y una delicia
haber conocido a tu entrañable abuela, por medio de tus letras.
viernes, 7 de agosto de 2015
La chica del tren... Tú no la conoces. Ella a ti, sí.
“Su vida es
perfecta, no como la suya. Pero un día ve algo. Sucede muy deprisa, pero es
suficiente. ¿Y si Jess y Jason no son tan felices como ella cree? ¿Y si nada es
lo que parece?
La rutina de una vida, es quien da inicio a esta
historia.
Un tren, una chica –Rachel- , dos horarios, y siempre el
mismo trayecto.
Día a día pasan ante sus ojos los mismos paisajes, y en
el tren, ve prácticamente a la misma gente.
Su mente vuela e imagina la vida de una pareja en
particular que vive en una casa tipo victoriana a orillas de las vías del tren,
donde casi siempre se hace un alto obligatorio debido al rojo del semáforo.
Para Rachel, la vida de “Jess y Jason”, como ella los
bautiza, es perfecta e ideal. Son jóvenes, hermosos, y se aman. Es la vida que
ella tenía junto a Tom, y la que desearía seguir teniendo. Su vida dio un
vuelco, en el que perdió el amor, la autoestima, sus ilusiones y dio paso al
alcohol. Ella sigue amando a su exmarido, a pesar de que Tom está casado ahora
con Anna.
Rachel vive la vida imaginando la de “Jess y Jason” ( que
en realidad son Megan y Scott )… Hasta que un día, pasa “algo” que rompe la
perfección y armonía idílica de su imaginación.
No es la única narradora de la historia. Existe un triple
protagonismo femenino: Anna y Megan se le suman. Son tres mujeres que sin
desearlo, se involucran en la misma historia. Las tres con vida y luz propia,
pero con sombras mucho más fuertes.
Vidas complicadas, lagunas mentales
inoportunas, pasados tormentosos y miedos acumulados.
Cada una en diferentes etapas de sus vidas.
Con una trama ágil e interesante, se van creando
confusiones acerca de culpables e inocentes, de verdades y mentiras, de buenos
y malos…
Se mezcla una desaparición, y los diferentes puntos de
vista de los implicados.
Rachel, llevada por su deseo de sobresalir y brillar
nuevamente en algo, se ve implicada de una manera importante, pero su
alcoholismo le impide recordar “la noche
clave”.
Mentira, tras mentira… se ve fuertemente inmiscuida en
todo el embrollo… Hasta que los hechos se revelan muy diferentes a los que parecían a
simple vista, y ella se ve sumergida en la vorágine de los acontecimientos.
El final, puede parecer un poco predecible en su
planteamiento, le falta fuerza, pero aun así, no dejan de sorprender los giros
inesperados de la historia.
Un libro que se convirtió en "best seller" en Estados Unidos e Inglaterra,de un día para otro, y ha permanecido por más de 20 semanas, entre los más vendidos del New York Times.
Totalmente diferente a lo que acostumbro leer normalmente. Es una lectura ágil, interesante y amena, visto desde la perspectiva de 3 mujeres.
Me gustó bastante, sin volverme loca de emoción. Es un libro entretenido para pasar el rato, pero no va a trastocar mi mundo, ni a volverse el "favorito" de mi librero.
Yo le daría de calificación:
lunes, 27 de julio de 2015
"Los secretos del faro"...
"La palabra <<siempre>> sonaba cálida; como cálido sonaba <<mi pueblo>> y <<mi hogar>>".
Ellen Trawton, está harta de su vida vacía, fría y monótona en Londres. Hastiada de su familia estirada y aristocrática, escapa de todo de un día para otro.
Gracias a unas cartas que su madre tenía escondidas, huye a Conemmara, Irlanda, y ahí descubre que no sólo tiene una tía- que era quien enviaba las cartas- sino que tiene cuatro tíos más y un montón de primos. Una familia entrañable que de a poco, se le cuela hasta los huesos.
Gente sencilla, afable, trabajadora, sin grandes pretensiones, que habitan en un precioso pueblito irlandés, al lado del mar y a quien preside un viejo faro quemado y en ruinas, que esconde un secreto. Secreto del que todos siguen hablando, aún ya pasados cinco años.
Narrado en tercera persona, e intercalado con las vivencias propias del espíritu de Caitilin, quien vaga aún entre los vivos, por no querer dejar ni a Conor su esposo, ni a sus pequeños hijos.
Conor es un hombre muy oscuro, a los ojos del pueblo, pero la verdad, es que carga una enorme tristeza y desolación a cuestas por la muerte de su esposa Caitilin. La familia de Ellen trata de impedir a toda costa que se relacione con él... Cosa que no es posible.Y cuando ambos se encuentran, gracias a un extravío momentáneo, la química y la electricidad que ambos emanan, es arrolladora. Miradas a hurtadillas, sonrisas breves y palabras tímidas, los llevan a acercarse, a conocerse, a gustarse, y a necesitarse, tanto, como el aire para respirar. Ese primer encuentro entre ambos, no los deja indiferentes.
Ellen es la luz que se había apagado en Conor. Ella le devuelve la alegría, las ganas de ser y de estar de nuevo.
"- Pero tenías los ojos llenos de lágrimas y la cara toda colorada, y parecías tan perdida y asustada... Intuí que te habías cruzado en mi camino por alguna razón.
- ¿Y qué razón crees que pueda ser ésa?
- Ser un rayo de luz en mi mundo de oscuridad".
Personajes entrañables, con personalidades bien delineadas y definidas. Cada uno tiene importancia y peso en la historia. Cada uno carga un equipaje especial, que enriquece, abona y enaltece la trama. Todos son importantes, nadie sobra.
Los secretos de familia, el misterio, la pérdida, el dolor, el rencor, las confesiones y el perdón, son también elementos vitales y protagonistas de esta bella historia.
Nos enseña que el llamado de la sangre, siempre impone. Que no importa cuánto tiempo tengas de conocer a una persona, si ésta se introduce en tu alma, te hace vibrar y soñar. Demuestra que cuando hay amor...Todos los errores se pueden perdonar, todo un pasado doloroso, se puede reponer y empezar de nuevo. Y juega con la posibilidad, de que un espíritu oscuro, lleno de odio y de venganza se redima y con luz propia, pueda avanzar al paraíso.
Poco a poco, el misterio de ese faro se va desvelando. Poco a poco, las cosas vuelven a su sitio. Poco a poco el amor, es quien guía y preside la vida de todos y cada uno.
En un principio, Ellen huye escondiéndose de su familia... Y lo que descubre en ese pueblito irlandés, es a la familia que le cambia la vida para siempre.
Santa Montefiore, nos sumerge en un mundo especial. Llegamos a sentir la brisa marítima y el frío de Conemmara. Nos asomamos a la ventana, y podemos vislumbrar ese faro entre la niebla. Podemos sentir el calor que emana una familia reunida en una pequeña cocina. Ansiamos el abrazo cálido de esa tía que no conocíamos, y que llega a ser parte vital de la existencia. Esperamos cada noche a Oswald, el vecino, quien viene a cenar y jugar cartas. Queremos ir al "Pot of Gold" y tomarnos una cerveza y cantar junto a Dylan. Observamos a los lejos el castillo de Conor. Nos acostumbramos a la presencia del perro, el cerdo, el pájaro, el burro y la llama. Y podemos ver claramente esa mirada azul profunda e intensa de Conor, perdiéndose en los ojos marrón chispeantes de Ellen, mientras nos estremecemos al mirarlos.
Un libro hermoso con una historia preciosa, de lectura ágil e interesante. Desde la primera página atrapa y encanta. Y cuando Conor Macausland hace su aparición, sencillamente, intriga y seduce.
Enamorada desde ya, de la pluma maravillosa de esta escritora británica, que pasa a convertirse en una de mis favoritas.
¡Gracias Santa Montefiore!
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