domingo, 12 de enero de 2025

"Martes con mi viejo profesor..."

"Lo más importante de la vida es aprender a dar amor y a dejarlo entrar."

"Es horrible ver que mi cuerpo se va consumiendo lentamente hasta quedar en nada. Pero también es maravilloso por todo el tiempo de que dispongo para despedirme. No todos tienen tanta suerte- añadió con una sonrisa."

"La verdad, Mitch- me dijo-, es que cuando aprendes a morir, aprendes a vivir."

"Dedícate a amar a los demás, dedícate a la comunidad que te rodea y dedícate a crear algo que te aporte un destino y un sentido."

"Mientras podamos amarnos los unos a los otros y recordar el sentimiento de amor que hemos tenido, podemos morirnos sin marcharnos del todo nunca."

Una novela corta, y muy fácil de leer. 
Basada en hechos reales. Un libro inspirador, lleno de sentido y humanidad.

Un alumno, y Morrie, su profesor, se reencuentran 16 años despúes de que Mitch se graduara, gracias a una entrevista televisada sobre su "viejo profesor" que sufre de ELA (Esclerosis lateral amiotrófica), pero que continúa con su pasión y amor por vivir la vida, a pesar que no tiene cura.

A partir de ahí, cada martes se reúnen para hablar de la vida, la muerte, la enfermedad, la familia, el arrepentimiento, de las emociones, del amor, el perdón, así como de anécdotas, experiencias y moralejas. Así, martes tras martes, Mitch Albom recibe las últimas clases con Morrie Schwartz, su viejo y querido profesor.

Y más que una historia sobre la muerte, es una apología sobre la vida, y cómo vivirla para que tenga sentido.
Te emocionas, reflexionas, rememoras, lloras y sonríes.

Profundo, desgarrador por momentos, pero lleno de amor y ternura.

Agradezco profundamente a la vida por haberme topado con este libro, y haber empezado mi año lector con él. Después de dos años muy difíciles, en lo personal, esta historia le dio paz a mi corazón.

Dense la oportunidad de leerlo, no se van a arrepentir.



martes, 7 de enero de 2025

"La Casa Neville 3. Yo soy el viento."

"Existe un creador. Déjalo a él ocuparse de su creación."

"Este es el momento más perfecto de mi vida, y te lo debo a ti."

"Siempre digo que no todo lo legal es justo, ni todo lo ilegal, injusto- expresó Manon."

"No existían secretos entre ellos, se conocían íntimamente, estaban fundidos el uno en el otro y al mismo tiempo conservaban la individualidad en un perfecto equilibrio."

"¡No teman, amigos míos! He recuperado el mando de este barco llamado la Casa Neville. Pero yo soy más que el timonel. ¡Yo soy el viento!"

Amor, venganzas, aventuras, secretos, traiciones, odio, resentimientos, celos, amistad, unión, desafíos, conspiraciones... Un final ideal para una trilogía espectacular.
Como en los dos libros anteriores, el nivel de investigación de la escritora, es soberbio: Los viajes, el contexto histórico y político de la época, el mundo bursátil,  la moda y las costumbres, la música, la pintura, y el teatro de ese tiempo.

Viajamos, en un escape, de Londres hacia el Río de la Plata, en Argentina, visitaremos Irlanda, y volveremos al país de origen. Y nos enfrentamos a un cúmulo de frentes abiertos, con temas variopintos, donde no se ve por dónde, ni cómo, se podrán cerrar todos... Pero la maestría de Bonelli va entrelazando los hilos sueltos, y los va bordando de forma espectacular.

Manon y Alexander vivirán su amor a tope, pero también pelearán, con inteligencia y fortaleza, para preservarlo, así como a su familia y a su patrimonio, que por momentos se tambalea.

Florencia enaltece, siempre, los valores importantes de la vida: el amor, la amistad, la bondad, la honestidad y la lealtad, poniendo énfasis en buscar el bien para todos, y no discriminar por diferencia de clases sociales, razas, religión, o por tener alguna enfermedad o capacidad diferente.

Se ríe, se llora, sufres, te enamoras, te angustias, odias, perdonas, te decepcionas, pero finalmente agradeces por tener la oportunidad de leer algo tan bien escrito.

Volver a saber de Artemio y Rafaela, así como de Roger y Melody, es una caricia al corazón. Y un placer inmenso conocer a tantos nuevos personajes, que en su mayoría se quedan grabados en el alma... Y uno que otro, seguramente, ardiendo en el infierno.

¡Hermosa historia! Totalmente recomendada.
¡Cómo cuesta desprenderse de Manon y Alexander, y de todos los Neville y Blackraven.

Formidable señora Bonelli... ¡Gracias por existir!










lunes, 2 de diciembre de 2024

"El Clan..."

"Cuando morir no importa, todo está permitido."

"La vida normal solo está al alcance de aquellos que no conocen qué se mueve en los subterráneos."

"¿Dónde está Dios ahora que tanto lo necesita?"

"¿Cómo enterrar tanto amor en décimas de segundo? ¿Cómo odiar lo que se adoraba?"

"La BAC se está deshaciendo, es tan evidente como ver pudrirse un trozo de carne. Si alguna vez fueron familia, ese tiempo quedó atrás."

Trepidante de principio a fin. Deja sin aliento desde el comienzo.

Quinta y última entrega de esta saga que ha sido alucinante. Viajaremos del pasado al presente, así como de Madrid a Liberia, haciendo una escala importante en Portugal.

Elena Blanco y sus compañeros de la BAC llevan a cabo una pelea a muerte con "El Clan". Algo o alguien que no saben quién es, dónde está, y quién o quiénes lo conforman... pero está, se siente, aniquila, corrompe, pervierte, y asesina. Un sistema corrupto, degenerado, maldito, que no hace distinción entre lo blanco y lo negro, y por las buenas o las malas, hace su voluntad llevándose de frente todo lo que se ponga por delante.

Impresiona cómo se van presentando, y descubriendo, cosas, situaciones, personas, secretos, y se van dejando, por momentos, muchos frentes abiertos, que con la maestría de "Los Mola", se van enlazando de una manera colosal. No se llega a ver, o a dilucidar, cómo y por dónde se pueden cerrar éstos, pero se logra.

Un cierre brutal con temas de actualidad, de denuncia social, de acción, con sangre a diestra y siniestra, asesinatos, dolor, y en mi caso, lágrimas. Realmente impactante, con un final totalmente inesperado.

Elena Blanco, Ángel Zárate, Mariajo, Reyes, Orduño, Buendía... la BAC... apenas se han ido, y ya duele su ausencia.

¡Gran, gran cierre para una saga de 10!



jueves, 14 de noviembre de 2024

"Las dos amigas (un recitativo)..."

"Mi madre se pasaba la noche bailando y la de Roberta estaba enferma."

"Al principio no nos caíamos demasiado bien, pero nadie más quería jugar con nosotras porque no éramos huérfanas de verdad con unos padres estupendos muertos y en el cielo."

"-No te lo había dicho, pero mi madre no dejó de bailar.
-Sí. Me lo habías dicho. Y la mía no se puso bien.-"

Un relato breve, que pareciera simple o sencillo, pero contiene una riqueza que invita a reflexionar.

Dos niñas, Twyla y Roberta, de 8 años, pasan cuatro meses juntas en un centro de acogida. Una es blanca, la otra negra: sal y pimienta. A partir de ahí, se cruzarán varias veces a lo largo de los años.

En pocas páginas nos sumergimos en una historia de identidad racial, prejuicios, marginación y algunos traumas del pasado.

La autora nos obliga a intentar adivinar cuál es una, y cuál es la otra. Cada lector interpreta, o presiente, según las pistas que se nos van dejando, y nos deja claro, que aún ignorándolo, más importante es saber lo que cada una siente, piensa, hace, y el cómo se relacionan entre sí.

"Un experimento para eliminar todos los códigos raciales de una narrativa sobre dos personajes de diferentes razas para quienes la identidad racial es crucial", dice la misma escritora, Toni Morrison.

El epílogo, escrito por Zadie Smith, más largo que la misma historia, no tiene desperdicio alguno.

Corto, interesante, y muy bien escrito.




jueves, 17 de octubre de 2024

"Ser feliz era esto..."

"-Mirá vos, la genética- dice Lucas por fin. Cosa de mandinga, dirían los gauchos."

"-Nunca lo pensé así. Ahora es la primera vez que lo pienso. Pero si no fuera por esa caminata vos no habrías nacido."

"No le tengo que buscar ninguna solución porque está bien así. Sofía está bien. Estoy feliz por Sofía. Feliz con Sofía. Ya sé que no es algo que pensáramos. Ya sé que es mi hija y no nuestra hija. Aunque todo eso es relativo."

"Pero tengo toda la vida para intentarlo."

Una historia sencilla, simple... pero hermosa.
Muy fácil de leer, con una narrativa que fluye, sin pretensiones, como una caricia al alma.

Un evento triste, cambiará el presente y el futuro de dos personas que no se conocían.
Un vínculo entre padre e hija que nace poco a poco.
Empezar a relacionarse, a conocerse, a convivir, a soltar miedos y compartir alegrías, momentos, pensamientos, recuerdos, deseos, sueños.

Una trama común, pero profunda. Creíble, cotidiana, real.
Alegre, pero que hace emocionar hasta las lágrimas, y que logra que el corazón se quede contento.

El escritor nos brinda la entrañable historia de Lucas y Sofía.
Dos soledades que se abrazan para pasar del silencio, a compartirlo todo. De la oscuridad a la luz, de la tristeza a la alegría, del miedo a la esperanza.

De lo que he leído de Sacheri, me gusta muchísimo cómo destaca su argentinidad con lugares, hechos, costumbres, comidas... esta historia no es la excepción.

Como plus personal, gracias a este libro, salí de un bache lector de dos meses. Finalmente volví a la concentración que se requiere para leer un libro... y volvió la emoción, el anhelo, y el placer por la lectura que había perdido.
Así que... ¡Gracias, Eduardo Sacheri! 
Ser feliz, también era esto, volver a la lectura de tu mano.






martes, 13 de agosto de 2024

"Todas las palabras que no me han dicho..."

"Mis padres son sordos.
Sordomudos.
Yo no."

"Las miradas y los gestos sustituyen a las palabras. Una sonrisa. Una caricia en la mejilla. Las cejas fruncidas para quejarse. Besos y achuchones para decirme: <Te quiero>.

"Sé perfectamente que no es culpa suya. Pero lo odio. Si no fueran sordos, mantendríamos largas conversaciones sobre el mundo, la política, la ética, Schopenhauer o Nietzsche, Tólstoi o Dostoievski, Mozart o Bach..."

"Oscilo entre el orgullo, la vergüenza y la rabia.
Continuamente."

La escritora, Véronique Poulain, es hija de una pareja de sordomudos, y en esta breve, pero clarificante autobiografía, nos relata de manera fluída y, por momentos, divertida, todas las dificultadres, contratiempos, enojos, vergüenzas, y diversiones también, que le ha resultado ser la hija "normal" de una pareja sorda.

Narrada sin línea temporal, y en pequeños retazos, desde su nacimiento hasta sus veintitantos años. Así iremos conociendo, solo un poco, y de manera sincera, sus vivencias, aprendizajes, frustraciones y desesperación.
Con ironía y humor, relata lo gracioso y exasperante de vivir, y convivir, con dos personas que no la comprenden, ni la escuchan, y de cómo ella ha aprendido a vivir, y necesitar, del silencio en un mundo lleno de ruido.

Una brevísima historia íntima que hace reflexionar, emocionar y entender, un poco, cómo es una vida diferente a la nuestra.
Nos demuestra la importancia de la comunicación, y principalmente, de la inclusión en nuestro día a día.
¡Me gustó! 



domingo, 11 de agosto de 2024

"El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes..."

"De haber podido, la habría cambiado en dos segundos por cualquier otra madre del mundo."

"Mi madre tenía unos ojos verdes tan bonitos que parecía un despropósito malgastarlos en un rostro fermentado como el suyo."

"Si la muerte tuviera en cuenta la opinión de los demás, moriría mucha más gente adecuada."

Dos protagonistas al borde de un abismo de enfermedad, resentimiento, problemas psiquiátricos y dolor. Una relación madre-hijo, amor-odio, que se ve dañada por un gran drama en sus vidas que los separa, y al mismo tiempo, los hace dependientes uno del otro.

Una petición para pasar juntos el verano en un pueblito francés. Un verano para conocerse, para tratar de sanar heridas, olvidar odios y reconstruirse.

La disfuncionalidad en las relaciones familiares, siempre son interesantes y gustan... pero en este caso se exacerban de una manera que no me gustó, y que no lo creí. Además que sentí las metáforas utilizadas, el deseo de hacer el relato poético, forzado y no fluído. No logró conmoverme, a pesar del tema, y del mensaje que deja, que es bueno.

Mucho me habían hablado de este libro, de Tatiana Ţîbuleac, elogiándolo y ponderándolo, pero en mi caso, no me agradó.

La lectura es totalmente subjetiva, y cada cabeza es un mundo. Lo que a mí no me haya gustado, para otra persona puede ser una obra de arte. En eso radica la grandeza de los libros.