martes, 20 de septiembre de 2016

"La casa de los secretos"... dos épocas unidas por un secreto.

¡Nunca olvidaré ese viaje! Me la pasé pegada a la ventana y México se me metió en el alma. El verde intenso de los campos, el colorido de las flores, las montañas y los rebaños como pecas del paisaje me transportaron a mi amada Irlanda. ¡Sentí que por fin había regresado a casa!
De todo me enamoré: de las chocitas, de las iglesias, de las marchantes a lo largo del camino, ofreciendo fruta exótica que nunca había visto. ¡México era un paraíso! Lo mejor era la gente. Eran sonrientes y amables, no parecía que estuvieran enfrentando tiempos tan duros. Resolví aprender su idioma cuanto antes. Había tanto que quería aprender de ellos".
Dos épocas diferentes. Dos momentos históricos e importantes en la historia de México: La intervención estadounidense desde 1838 y la Revolución Mexicana por 1920. Una misma ciudad: Oaxaca, una familia protagonista, los García Allende. Y una hacienda, sí, la casa de los secretos. Esos secretos que ocultos,van cobrando vida y saliendo a la luz para finalmente entender muchas cosas y situaciones que se desconocían.
Historias separadas por casi 100 años, y aún así, llega un momento en que ambas convergen, por medio de los recuerdos de sor Cienne, una adorable monjita irlandesa, ques la médula para ir desenterrando los secretos que habitan en la casa de la Familia García Allende, y quien llegó de repente a sus vidas, de mano del férreo y entrañable Gabino.
Historia llena de tradiciones, del folclore mexicano de antaño, de creencias y supersticiones. De leyendas que se creían como si fueran verdad absoluta. Un libro que intrínsecamente está lleno de colorido, de sabores y de olores.
Historias de vida que se cuelan hasta la médula. Amores que traspasan los convencionalismos, en una Oaxaca tan "castradoramente" devota. Amores que pudieron ser y no fueron. Amores truncados por ser "religiosamente" imposibles.
Marañas que traspasan los años, y que de la manera más sencilla, se empiezan a desenredar para conocerse una verdad dormida por casi 100 años.
Personajes entrañables, reales, verdaderos. De ayer, de hoy y de siempre. Esos hombres fuertes que arriesgándolo todo, decidieron tomar las armas por defender a su país y las creencias que ellos sentían eran la verdad. Mujeres enteras, que sin poder ir a pelear a los frentes de batalla, se quedaron en sus hogares librando las luchas diarias por conseguir sustento, por hacer rendir el poco dinero, por cocinar y mantener viva la llama de la  familia. Respetando, venerando y siguiendo con los ritos de las fiestas, de comidas, de bebidas... sobre todo en una ciudad como Oaxaca, que es tan llena de tradiciones ancestrales.
Nombres que se quedarán guardados en el corazón: Gabino, sor Cienne, Patricia... protagonistas del ayer y del hoy... Zynaya, don José, doña Catalina, Ramón, Dolores, Luchita, Lencho, Amalia y Hortencia, un soporte de peso en papeles secundarios...y el sonido de una flauta que permanece constante en los oídos, por la importancia íntima que tiene en la trama...
Ha sido un verdadero placer descubrir a esta escritora mexicana, del puerto hermoso de Veracruz: María de Lourdes Victoria, a quien de corazón le agradezco haberme llevado por este recorrido en la historia de México, en el sur de mi país, y en una historia de amor y desamor, de esas que hacen "lagrimear" el alma.
Lo recomiendo hoy y siempre... De esos libros entrañables que se quedan en el corazón.


martes, 23 de agosto de 2016

"BRUMAS"...en Hallcombe House.


“El parecía un lobo entre ovejas. O algo peor, se dijo Lea. Un ángel caído entre devotos creyentes”.
Después de la tragedia en la que muere su primera esposa, Clifford Ellis se vuelve un ser oscuro, taciturno, serio, y sin ningún deseo de volverse a enamorar. Pero su título de duque, lo obliga a buscar una nueva esposa, para dar así, un heredero a Hallcombe House.
En una fiesta conoce por ,azares del destino, a Eleanor McKenna, a quien imagina sumisa, tímida y callada, y por esa razón, decide contraer matrimonio con ella…a pesar de ser nieta de Dauly McKenna, el hombre más odiado por su querida abuela.
Lea no desea bajo ningún aspecto casarse con Cliff, porque ha escuchado cosas terribles acerca de él, pero su padre no le da otra opción, y ella ya casada, debe viajar al castillo. Pero la verdad de las cosas, es que está obnubilada por el duque, de una manera que ni ella misma entiende. Una mezcla de temor y deseo.
El duque Ellis tarde se da cuenta, que la señorita McKenna es todo, menos dócil . Escocesa de cabo a rabo, con un carácter impetuoso, fuerte, decidido y testarudo… que va doblegando la seriedad y el hermetismo en que había caído la vida de Clifford.
Una fuerte pasión empieza a cernirse entre ellos. Es más fuerte que el miedo y las dudas de Lea, y la decisión a no abrir su corazón del duque.  Y mientras eso pasa, el Castillo sigue rodeado de un gran misterio, de sonidos aterradores por las noches, de muertes extrañas,  secretos que deben desvelarse, y Eleanor parece ser el centro neurálgico de todo lo que sucede a su alrededor.
Los personajes son entrañables. Tanto Clifford Ellis con esa seriedad, y Eleanor McKenna con su temperamento fuerte y abierto, nos roban el corazón de principio a fin.
La duquesa viuda, abuela de Cliff,es otro personaje memorable, a quien terminas amando.
Es de esas historias que te mantienen en vilo durante toda la lectura, que te hacen sonreír a menudo, y que dejan un sabor en la boca, totalmente agradable.
Como siempre, leer a Nieves Hidalgo es un placer. Sus historias conllevan una mezcla de romance, con intriga e historia. Con una lectura ágil y fluida. Con personajes adorables que se meten en el corazón. Viviendo situaciones tranquilas, hasta que de pronto, el drama se viene encima poniendo los nervios a flor de piel.
Así como Cristina Ríos y Dargo Killmar, Marina Alonso y Carlos Arteche, Elena Zúñiga y Diego Martín y Peñafiel... ahora Eleanor McKenna y Clifford Ellis, se quedan grabados en mi corazón y se han apropiado de un pedacito de mi alma...ahí donde guardo a esos personajes entrañables que me hacen vibrar.
¡Gracias querida Nieves por otra entrañable historia! 




domingo, 7 de agosto de 2016

"Laberinto del alma"... laberintos que nos llevan a "elegir".

"Muchas veces había pensado si las historias inconclusas lo eran de modo definitivo o si por el contrario regresaban en busca del final que por derecho les correspondía, para bien o para mal".

¿Quién no ha pensado alguna vez, en lo que habría sucedido si la historia con ese gran amor del pasado se hubiera logrado? ¿Quién no ha sentido que su alma vibra al escuchar una voz que le evoca un tiempo y un espacio que se creía perdido? ¿Quién de repente no añora esa parte de un ayer que cree que no completó su ciclo? ¿Quién no ha tenido la disyuntiva en su vida de elegir entre el deseo y la razón?

Eliseo Dumas, un viejo y queridísimo conocido, se topa con estas cuestiones, cuando de un momento a otro, una llamada de su madre le rompe el esquema perfecto que hasta ese momento era su vida. Él, un ser libre, dedicado al deporte, alpinista profesional y próximo a escalar el Manaslu, la octava montaña más alta del mundo, cambia de destino y de decisiones, al elegir estar junto a sus padres, en un momento crucial en que necesitan de su compañía y su apoyo.

En ese regreso, que le cambia los esquemas de su vida, se topa de nueva cuenta, con Ana Novak, quien fuera su gran amor dieciocho años atrás, y hermana de su mejor amigo Érik, muerto en una de sus tantas escaladas. Y es verla y sentir que todo ese pasado se le viene encima con recuerdos, con anhelos, con deseos no satisfechos y aún palpitantes. Es recordar el sabor de su boca y el olor de su pelo, pero sobre todo, es volver a ver esos “ojos color miel de mirada interminable”.

Pero también aparece en su vida, Martina Stewart, el brazo derecho de Franco, su padre, en la empresa. Con ella empieza una animadversión que no le permite sentirse pleno, hasta que deciden darse una tregua, simplemente por el bienestar de su padre. Y es darse el permiso para que la pasión los domine, cuando se presenta la encrucijada en la vida de Eliseo.

Ana también se encuentra en un dilema entre el querer y el deber. Entre la razón y el corazón. Entre lo que fue y lo que puede ser. Entre Eliseo y su familia.
Pero es la verdad del corazón, quien termina decidiendo. Y aquel gesto de eterno amor y generosidad desmedida que Eliseo tuvo para Lara Assai y Calixto Perseo, se le ve devuelto con el mismo sentimiento y el simbolismo de mil grullas de origami.

Los personajes secundarios, son de tal importancia y con historias tan bien estructuradas y elaboradas, que bien podrían ser protagonistas: Carolina y Álvaro, Sofía y Patricio, Pilar y Rodrigo, Lucas y Abi, y especialmente Franco y Ema, nos llevan a vivir entre lágrimas, sus vidas, sus dolores, sus miedos, sus pasiones, sus sueños más intensos, sus luchas, su odio, sus celos, pero también el amor, la entereza, la fuerza, la razón, la integridad y la paz hasta el último momento. Entretejiéndose sus vidas de una manera exacta, y estando cada uno en la vida del otro, en el momento justo que debía estar.

Son historias de vida, que de una u otra manera “te tocan”, porque las has vivido en primera persona o conoces a alguien pasando por lo mismo o similar. Es tener nervios, vivir emociones, sentir el dolor lacerante, es luchar por encontrar lo anhelado, el jamás darse por vencido a pesar de que todo indica que es imposible. Es la discordia del corazón con la cabeza. La entrega generosa y desinteresada. Es el amor a manos llenas, es el pasado queriendo tomar riendas en el presente, y es el futuro haciendo señales para que las cosas finalmente tomen el sendero que deben de tomar.

Con una pluma sublime, llena de poesía que plasma sentimientos. Con frases y momentos que cortan el aliento. Con la dosis exacta entre romance, erotismo, pasión, deseo, sueños, anhelos, que hacen mover las entrañas y estrujar los corazones.

Son tantas las emociones que se viven con esta historia.
Son tantas las interrogantes que surgen al leerlo. Tantos  los recuerdos que en tropel se vienen a la cabeza en diferentes situaciones que se están leyendo. Es un traer al presente, tantos momentos del pasado que se creían enterrados.

Es sentirte en muchos, muchísimos momentos Ana Novak, en otros más Martina. Es revivir con lágrimas la historia de Carolina. Es amar a Franco y a Ema como a unos padres.
Pero sobre todo, "Laberinto del alma" es una historia que habla de la importancia de saber "Elegir"... para bien o para mal.

Personalmente, la mejor historia de Laura. La más conmovedora, la que revuelve más sentimientos y te hace sentir vulnerable.
Es de esas historias que llegan, y llegan para quedarse en el alma, liberando al mismo tiempo esos laberintos en los que quizá se haya caído.

¡Gracias querida Laura por este libro!

Gracias por crearle su historia a Eliseo, la merecía con creces. 
Gracias por Ana Novak, por su integridad y su mirada interminable. 
Y gracias por darle vida a Franco, ese padre amoroso, inteligente, sabio, íntegro, luchador, y fiel a sí mismo hasta el último momento.
Gracias por dedicarme un espacio en tus agradecimientos, que ahora ocupan un espacio eterno en mi alma.
Gracias por el abrazo, las miradas, los sueños compartidos, los mensajes diarios, por el infinito que nos une…y por todo lo que venga.


“No hay riesgo de olvido”.


viernes, 29 de julio de 2016

"El Granizo"...un lugar para curarte el alma.

“-Sos perfecta hasta en tus imperfecciones.
Se quedó muda, paralizada por la emoción.
-Sólo te falta algo, Vic. Algo muy importante.
-Ya lo sé…
-Que seas mía. Eso te falta”.

¿Qué hacer cuando el día que cumples 38 años, descubres en tu chequeo habitual que tienes cáncer de mama? ¿Cómo afrontas a la vida sabiendo que podrás morir? ¿Cómo seguir cuando te sientes mutilada, incompleta, fea, sin valor?

Victoria experimenta todo eso de golpe. Un día que debía ser festejo, se convierte en un dolor interno latente que la marcará para siempre.
Agobiada en su mundo y realidad, decide escaparse el día que debía tener su cirugía reconstructiva. Se va unos días a Punta del Diablo, Uruguay, a no pensar, a descansar, a tratar de volver a tener el alma en paz… Pero conoce a Renzo.
Renzo, es un joven 10 años menor que ella. Un hombre guapo, varonil, sexy, seguro, que mueve su mundo y lo pone de cabeza. Y ella sin saberlo, ni desearlo, pone el mundo de Renzo al revés. Aunque él también lleva sobre sí una carga pesada, un secreto del pasado del que se entera y mueve sus cimientos más profundos.

Victoria es casada, y tiene un hijo. Pero es hasta ese momento, cuando conoce a Renzo, y despierta su “yo” interno, que se da cuenta que su matrimonio es una farsa, que su marido la ha engañado una y mil veces, y ella sabiéndolo se ha hecho de la vista gorda… Que su hijo, es un chico genio, y no lo conoce, no tiene interacción con él y su vida.
Renzo llega a Victoria no solo para despertarle sus sentidos, sino para descubrirla mujer a pesar de su mutilación. Él hace que se sienta valiosa, bella, especial. A él no le importa un seno menos, o uno más. El ama lo que ve, lo que siente, lo que ella le despierta. Victoria se deja llevar. Se entrega en sus manos, aun sabiendo que eso no durará. Y es en “El Granizo” que ambos se dan ese permiso ante la vida de vivirse, de amarse, de entregarse, y no tener más información uno del otro.
Pero todo lo bueno, termina pronto. Victoria escapa. No puede permitírselo, es diez años mayor. Tiene una vida. Agradece al destino haber puesto a Renzo en su camino, pero...

¿Y qué si la vida los tiene destinados a estar juntos?
¿Y qué son diez años de diferencia, cuando lo que manda es el amor?
¿Por qué no arriesgarlo todo, por algo que te hace bien en todo sentido?

Una bellísima historia de amor, de entrega absoluta, de superar las dificultades que la vida muchas veces te presenta, de vencer una terrible enfermedad y tomar fuerzas para no desfallecer.
Un libro que habla de darle la oportunidad a segundas oportunidades y dejar de lado los prejuicios de la diferencia de edades cuando la mujer es mayor.
Un libro que habla de ternura infinita. Un libro cargado de erotismo descriptivo, pasional.
Un libro que demuestra que cuando se ama de verdad, se puede renunciar a los propios sueños por hacer realidad los del ser amado.

Una novela que esperé por más de dos años, y que valió la pena cada día de la espera.
Con personajes entrañables. Con situaciones reales. Con dolor y esperanza.

Mariel Ruggieri, para mí, tu mejor libro. Tu mejor pareja protagónica. Victoria es una guerrera a la cual admirar, y Renzo, es un hombre en toda la expresión de la palabra, a pesar de su juventud.
Juntos son fuego, un fuego que no se apaga, a pesar de estar entre “El Granizo”.


martes, 19 de julio de 2016

"Contra el viento del norte" y "Cada siete olas"... un libro maravilloso dividido en dos.

" Pero no se trata sólo de mí. Pienso en tí todo el tiempo, Leo. Ocupas unos milímetros cuadrados de mi cerebro (o de mi cerebelo, o de mi hipófisis, no tengo idea de con qué parte del cerebro se piensa en alguien como tú). Te has establecido allí definitivamente. No sé si eres como el que escribe. Pero con que fueras sólo una parte de él, ya serías muy especial".

¿Qué sucede cuando por error recibes un correo electrónico de una "x" persona,una y otra vez, pues tu correo es semejante al correo de una revista?

Con una reinterpretación maravillosa de la novela epistolar, que mediante correos electrónicos genera esta historia maravillosa.

Dos desconocidos, entrarán así en contacto, haciendo que de unos primeros e inocentes correos de reconocimiento, todos los cimientos de sus vidas, se tambaleen.

Emmi y Leo, empiezan a contestarse tras la equivocación de ella, de querer cancelar una suscripción a una revista. Por la similitud con el correo de Leo, empiezan un interesante y ameno intercambio, donde diariamente se empiezan a conocer y a disfrutar mediante las letras. Es un ir y venir de correos electrónicos, magistralmente escritos. Al no conocerse, y no haberse visto nunca, ambos abren sus corazones y vuelcan en el otro sus pensamientos y sentimientos más profundos. De manera incisiva, mordaz y a veces sarcástica,es Emmi, quien un poco aburrida en la monotonía de un hogar estancado, busca y logra desvelar los aspectos más personales de Leo Leike.

La costumbre se vuelve necesidad. Decir y hacer sin ser visto. La soledad de ambos maximiza el deseo. Lo que empieza como un error, se hace vital para respirar.

"Escríbeme, Emmi. Escribir es como besar, pero sin labios. Escribir es besar con la mente. Emmi, Emmi, Emmi."

Y empieza a surgir esa dependencia y urgencia del uno para el otro, ese vivir más en un mundo virtual que en el real, porque es de esa manera que ellos se tienen. Para ellos, no hay realidad. Esa atmósfera, esa pantalla y el teclado, es su mundo, su verdad, la que cada vez empiezan a necesitar más y más en el diario caminar. Pero aunque ambos lo desean, también los dos tienen miedo de dar ese siguiente paso y conocerse en persona. Miedo de no gustarse, miedo de romper las expectativas creadas a través de unas líneas escritas con perfección. Miedo a no ser lo que el otro espera. Miedo a que las letras se vayan apagando hasta extinguirse.

Encontramos a partir de página tras página, y únicamente mediante correos electrónicos, que es posible enamorarse por medio de una pantalla, a pesar de nunca haberse visto.Y que esa relación irreal, por ser virtual, llega a tener más peso e importancia que lo real y tangible.

Con un final momentáneo cargado de tensión sexual, el libro termina de una manera abrupta y dolorosa, haciendo que de una manera urgente y desesperada, se tome en nuestras manos, la segunda parte, "Cada siete olas"... en el cual, se sigue la misma tónica, tras un lapso de silencio de ambas partes. 

Y es retomar su adicción a sus correos, a su dependencia del otro, a su necesidad de leerse y de sentirse. Revelando secretos que atañen a ambos. Circunstancias que uno no sabia y lo cimbra. Una relación real en el mundo de Leo. Silencios prolongados, ausencias que hieren y lastiman... pero el apremio de tenerse, aunque sea a través de la pantalla, los vuelve a poner en órbita.

Con una prosa maravillosa. Con situaciones expectantes, pasajes, momentos y conversaciones de una belleza que se siente en el alma. Y un final, que... 

"¿Que de qué vamos a hablar? Me da igual. Contémonos experiencias de la infancia. No prestaré atención a la forma ni al contenido de tus palabras, sólo al modo en que las pronuncias. Quiero VERTE hablar, Leo. Quiero VERTE escuchar. Quiero VERTE respirar. Tras un periodo tan largo de estrecha, íntima, alentadora, refrenada, incesante, interrumpida, satisfecha e insatisfecha virtualidad, quiero VERTE durante una hora de una vez, de una vez para siempre. Nada más ".

¡Totalmente adictivos!
Una bilogía que no se puede separar, aunque esté escrita en dos libros.
Diferente, pero sumamente ingeniosa.
Sencilla, pero totalmente excitante y emocionante.
Ágil, fluída, ocurrente, inteligente.
Por momentos angustiosa y triste.
Por otros momentos esperanzadora y feliz.

Amé los dos libros, por separado, y juntos a la vez.
Personalmente,evocadores de una parte maravillosa de mi historia.
¡¡Totalmente recomendados!!





martes, 5 de julio de 2016

"Mi Isla"...un refugio para sanar y encontrar el amor.

"Con aquel viaje me había hecho completamente suya.  A partir de ahora, si quería romperme el corazón, tomarme el pelo, vapulearme delante de todas sus amigas modelos y reírse de mí...estaba perdida. Creería todo lo que me prometiese. Pero...habíamos prometido no prometer".

Una vida descarriada y con excesos, es lo que hace que Magdalena o Maggie, huya a una isla, donde es dueña de una casa de huéspedes, donde también vive.
En la Isla, su corazón y su vida van sanando de a poco. Desecha todo aquello superfluo, banal, intrascendente, y se dedica al trabajo, a lo sencillo, a lo natural. Ni siquiera usa zapatos en su diario vivir. Está en contacto con la naturaleza, y eso le da esa paz, ese alivio que había perdido en la vorágine de la gran ciudad. Atiende a sus huéspedes, cuando los tiene, cocina para ellos, limpia la casa, y su única distracción, es compartir tardes de costura con su amiga, Mercedes...la señora Mercedes.

Alejandro llega a la Isla a descansar, a alejarse de "su" mundo del cual también está hastiado. Necesita desconectar y reposar. Su profesión lo hace vivir con mucho estrés, con mucha presión. Aunado a una fallida relación amorosa, le acaba por minar el ánimo y la energía.

Alejandro llega a trastocar la vida de Maggie. Él es el hombre perfecto. Alto, guapo, piernas eternamente largas, anchas espaldas, sonrisa de revista, mirada penetrante, y para completar la perfección, es un hombre bueno, trabajador, buen hijo, sin vicios… y la atracción entre ellos estalla, llenándolo todo de una pasión efervescente que los llena por completo.

Pero nada es tan ideal como parece a simple vista. Él tiene que volver a su mundo, a su trabajo. Y ella, debe quedarse en su isla. Tienen miles de planes para hacer que sus mundos coincidan, que entre viajes puedan verse, que haya un espacio en que los dos puedan volver a juntarse, y lograr hacer que su vida en pareja sea una realidad.

Su relación dista de ser perfecta. Ambos con carácter fuerte, no temen decirse lo que sienten y piensan. Pero el amor les llegó para cambiarlos, para darse el uno al otro e intentarlo de verdad.

Y cuando todo indica que su amor será miel sobre hojuelas. Que un hombre como Alejandro, puede sanar el alma dolorida por un pasado tormentoso como la de Maggie… todo se trastorna, yéndose en una picada sin fondo alguno.
¿Logrará el amor vencer cualquier dificultad por más aterradora y cruel que se presente?

"-Si no me voy me matas Magdalena.- Cerró los ojos y contuvo el aliento.
-Si te vas me muero. Te lo juro. Me muero..."

Y es que Elisabet Benavent tiene la facultad de hacernos vivir cada libro, a flor de piel. Y nos hace permutar de la carcajada más sonora que sale desde el fondo del corazón, al dolor y al llanto más desgarrador desde la profundidad del alma.
Nos hace subir hasta la estratósfera ilusionados con su historia romántica- erótica, y desde ahí nos suelta sin paracaídas para darnos un golpazo y enfrentarnos a otra realidad en la relación, en este caso de Magdalena y Alejandro.

Una historia real, con personajes de carne y hueso. Con imperfecciones y errores garrafales. Con tropiezos, y caídas… que a veces son imposibles de solventar. Que por más amor que se respire y lata en el pecho… no siempre es suficiente.
Mi Isla, es una historia que llega a lo más profundo del alma, y cimbra las entrañas.

Con los típicos “guiños” que Elisabet suele hacer a sus personajes pasados de otras historias… haciéndonos sonreír al saber que Maggie lee “Oda” de Valeria, que se recomienda un restaurante maravilloso como “El Mar”, o un café tranquilo y especial como “El Café de la luz”… y hombres sin nombrar, nos hacen remitir a Hugo y Nico, por el simple hecho del tarareo de una canción de Lana del Rey.

@BetaCoqueta es una genialidad. Cada libro es una sorpresa. Un aprendizaje. Un enfrentamiento con la realidad, gracias a situaciones y sentimientos profundos.

¡Siempre feliz de leerte Elisabet! Soy tu fan, y te admiro profundamente.










martes, 28 de junio de 2016

"Por la sangre derramada"... Amor y sangre en La Patagonia Argentina.

"El tehuelche se desplomó sobre una silla y Awstin se sentó en el lecho. Ambos amigos quedaron en silencio, reflexionando. Un nuevo pacto acababa de nacer entre ambos: la promesa de ser felices".

Corre el año de 1920, y la Patagonia Argentina se encuentra convulsionada.
La crisis estalla, y eso hace subir mucho el precio de la lana, situación que preocupa a los estancieros, aunado a que los obreros, reclaman derechos hasta ese momento inexistentes.

Iorwerth Awstin, un galés descendiente de los primeros colonos, compra una estancia de ovejas que se estaba perdiendo por falta de dinero. Es ahí donde conoce a Julia Montero,nieta del antiguo dueño, y quien lo hace perder piso poco a poco.
Ella es una chica sencilla, sin más interés en la vida que cabalgar y ser feliz. Huérfana, solitaria, con su abuelo como único pariente en la vida. Un abuelo, que también le abrirá un surco en el corazón.
Awstin lleva una gran loza sobre sus espaldas. Un pasado doloroso y lacerante que lo ha marcado, y que según él, lo imposibilita para ser feliz. 

La situación de la Patagonia, dificulta la tranquilidad y el trabajo que se empezaba a desarrollar de mejor manera, convulsionando tanto a los peones, como a los dueños. Iorwerth debe hacerse cargo de todo,sin olvidarse de atender a su familia: su madre, su sobrino, y ahora Julia de quien se siente responsable y se le ha metido hasta el fondo del alma.
Por su lado Kaukel, un indio tehuelche quien se crió al lado de Iorwerth como si fueran hermanos, conoce por azares del destino a Virginia Armenderos. Con el tiempo y la cercanía, empiezan a sentir cosas importantes el uno por el otro...Pero el indio,también está impedido para amar y ser feliz.
Junto con su hermano Awstin, comparten un secreto que los ha marcado de por vida, y les impide afianzarse y formar familia. Ambos lo saben, pero el corazón de ambos, empieza a latir pese a esa maldición que los persigue.

Por medio de un diario, Julia conoce el secreto que guarda Iorwerth y que jamás ha contado a nadie...

La Patagonia se enciende con focos rojos, y sangre derramada por los caminos.
Los huelguistas sufren persecución y muerte a manos de los soldados... Fusilamientos inmisericordes, saqueos, violaciones, y vejaciones van quedando en los caminos, como un rastro latente de un pedazo en la historia Argentina, que sigue doliendo por lo cruento que se suscitó. Aunado a que muchos bandoleros se aprovecharon del momento, para ser ellos quienes llevaran la batuta del miedo y parte de la cruel convulsa en los caminos patagónicos.

La historia de Iorwerth Awstin, de Julia Montero, del indio tehuelche Kaukel y Virginia Armenderos, es una mezcla de amor, de necesidad, de sabotearse a la entrega total por un pasado pesado como una loza, que impide a los protagonistas ser felices.


Valorando línea tras línea, la amistad, el amor, la entrega, el compromiso, el lazo invisible de no ser sangre, pero llevar la hermandad en las venas. 
Con una investigación histórica plasmada con delicadeza y sencillez.
Entretejiendo la verdadera historia, con las vivencias de cuatro personajes a los que el pasado les negaba el amor.


Una vez más mi querida Gabriela Exilart, lo has vuelto a hacer. Te has superado increíblemente en esta historia.
Una historia tan bella como dolorosa. Tan luminosa como oscura. 
Me confieso con una fijación y debilidad por los indios... ¡Amé a Kaukel!
Totalmente recomendada.