martes, 24 de abril de 2018

"Mujeres que compran flores"... Mariposas abriendo sus alas a la vida.

"El jardín estaba de pronto iluminado de velas y faroles. Y mientras me mecía en el columpio fueron llegando ellas.
Esas mujeres que compraban flores.
Traspasaron una a una la verja de nuestro antiguo cementerio bajo el cartel con forma de pergamino que me hizo asomarme a mi oasis por primera vez: NO DEJES DE SOÑAR".



Marina está sin rumbo. Se ha quedado viuda a los 40 años y ya no tiene un piloto que dirija su vida.
En su camino aparece una florería "El Jardín del Ángel", en pleno centro de Madrid, en el barrio de las letras. 
Visitada, entre muchos, por 4 mujeres con historias diferentes. Todas, incluyéndola, rondando los 40.
Por azares del destino, coinciden y se conocen ahí.
Ellas, mujeres casadas, solteras, con amantes, solas. Unas muy exitosas, otras con una vida común. Felices, completas, solitarias, temerosas, audaces, atrevidas, coloridas, grises. Libres, sumisas, dependientes.
Marina, Casandra, Victoria, Aurora y Gala. Cada una con su síndrome particular: La superwoman, la del síndrome de Galatea, la de la bella sufriente, la del copiloto, y la omnipotente. Y cada una, representada por una flor en particular.

Olivia, la dueña de la florería, una especie de "Mary Poppins", tiene a la mano las palabras idóneas que las anima, las centra, las confronta, las riñe, las impulsa para que cada una deje de seguir el patrón impuesto por la sociedad, por las leyes, por sus padres, por lo establecido, y hagan lo que en verdad desean; para que se atrevan a dar "ese" o "esos" pasos sin miedo, abriendo sus alas de crisálidas, convirtiéndose así en mariposas.

Marina debe cumplir una promesa. Tomar el valor y la decisión de hacerlo, animada y apoyada por las otras... y en este viaje es que ella nos cuenta su vida, y la de "ellas", esas "mujeres que compran flores".

Este libro habla sobre mujeres, obviamente, sobre sueños, promesas, miedos, dolor, amistad, lealtad, cambios, confrontaciones... y vida. Sobre el valor de vivir y la maravilla de cumplir sueños y hacer lo que uno ama y "desea" hacer, no lo que le imponen. De comprender que tener pareja no es cortarte las alas y ser dependientes. De recordar que cada una es libre. Que cada una vale por sí misma. Que cada una es esa mariposa a la que sólo le falta extender sus alas para emprender su vuelo.

Cinco amigas que al encontrarse, se encuentran a ellas mismas. Que finalmente descubren quiénes son, qué desean... y lo realizan. Porque como Olivia les decía "Vivir es una tarea urgente".

Con una narración ágil y detallada. Con muchísimos momentos especiales y frases hermosas para remarcar, releer y atesorar. 
Una lectura actual, fresca. Con situaciones cotidianas y cercanas. Con personajes entrañables que pudieran ser tus amigas. 


¡Qué placer maravilloso es leer!

Y cuando se lee algo como este libro, el placer se potencia de una manera insospechada.

Me deja el alma llena, el corazón contento, miles de momentos y de frases... y me deja enseñanza de vida.
Terminé derramando lagrimitas. No de tristeza, no de dolor... lágrimas de alegría y gratitud por haber tenido la suerte de leer esta hermosa historia...
¡Qué placer maravilloso es leer! 
¡Gracias Vanessa Montfort🌹🥀🌺🌻🌼🌷








miércoles, 4 de abril de 2018

"Pan de limón con semillas de amapola"... una receta de vida.

"Una hora más tarde, al abrir el horno de leña, salió como una bocanada de olor a pan cocido recién hecho, y ese olor acarició despacio el alma de nuestra protagonista. Cerró los ojos e inspiró lentamente el olor llenito de nostalgia. El olor de su infancia. El olor a su hogar".

Anna y Marina no pueden ser más diferentes. Una rubia y la otra morena. La mayor, Anna, casada y envuelta en una vida rutinaria y de apariencias, dedicada a Armando su marido y a Anita su hija, y prácticamente nunca ha salido de la isla. Marina, es ginecóloga y trabaja en una ONG llamada "Médicos sin Fronteras". Lleva varios años instalada en Etiopía al lado de Mathías, su pareja.

En el invierno de 2010, las dos hermanas, que se habían separado hacía 14 años, se reencuentran al ser notificadas que les han dejado una herencia en común.
Una misteriosa mujer llamada María Dolores Molí, "Lola" para los amigos, les ha dejado una panadería, una casa y un viejo molino en un pequeño pueblito llamado Valldemossa, en Mallorca.

Marina sabe que el vender les generaría grandes ganancias a ambas, pero ella desea primero indagar y conocer quién fue Lola, y porqué las heredó, sin ellas saber de su existencia.
Es impetuosa y fuerte, llena de ansiedad por descubrir ese secreto.
Por lo mismo decide conocer la panadería, vivir en la casa, y descubrir qué hay más allá de los simples ingredientes que mezclados, logran la magia del "Pan de limón con semillas de amapola".

Y en ese tiempo de búsqueda, hallarán también el reencuentro de dos almas que se añoraban, harán frente a los conflictos familiares del pasado, a los nuevos traspiés que el destino les pondrá enfrente, pero sobre todo... serán meses para tratar de recuperar el tiempo perdido, y rehacer sus historias.

Un libro lleno de momentos preciosos. De historias de mujeres valientes, arrojadas, sumisas, temerosas, trabajadoras, incansables. Mujeres casadas, solteras, solas, profesionistas. Mujeres con hijos y sin ellos. Mujeres que añoran, que extrañan, que desean, que anhelan. Que se reencuentran en la profundidad de sus almas, y se hacen renacer a la vida que desean y creen merecer.
Mujeres que ríen, que lloran, que experimentan, que prueban, que descubren.
Mujeres hermanas, hijas, amigas, vecinas. Mujeres del ayer y del hoy, de siempre.

Encontraremos personajes secundarios que dan luz y peso a la historia, haciéndola aún más hermosa: Antonio, Anita, Imelda, Catalina y Úrsula. Cada uno con un brillo especial, que alumbrará las vidas de Anna y Marina.

Escrito con prosa sencilla, ágil, de fácil lectura. Con momentos intensos que quitan el aliento y te hacen derramar lágrimas. Otros divertidos. Algunos especiales y muy emotivos.
Intercalando la historia con recetas de diferentes panes al comienzo de cada capítulo, que no sólo nos invita a realizar la receta, sino a degustar el resultado de nuestros "pininos" como cocineros.

Conoceremos el trabajo intenso y desgarrador de las ONG's, nos dolerán las tramitaciones eternas y estúpidamente lentas de las adopciones internacionales, estaremos atrapados en secretos, en amores, y en el día a día que se vuelve rutina, cotidianidad y felicidad al encontrar la riqueza de lo sencillo.

Nos podremos trasladar desde la desértica Etiopía hasta la isla de Mallorca, y ahí caminar por la playa o por las sinuosas calles de Valldemossa, que sin conocerla, sientes que la ves y que has estado ahí.
Podremos sentir que entramos en la panadería de "Lola" cada mañana, y el olor a pan recién hecho, inundará nuestros sentidos y nos hará evocar algún momento de nuestra vida.

Esta sencilla historia, se meterá hasta nuestra médula, y no podremos salir inmune de ella. Marina y Anna, son de esos personajes que se quedan a vivir por siempre en el corazón de los lectores.
¡Me encantó esta historia de Cristina Campos!
¡Apuesto por ella, y la volveré a leer llegado el momento!












viernes, 23 de marzo de 2018

"Un lazo color lavanda"... un lazo que une historias.

"La vida es mejor cuando encuentras a quien amar, y entregas tu alma y tu corazón".

Adrienne Carter es una mujer dolida. Con 28 años y un divorcio a cuestas, decide darle un giro de 180° a su vida y empezar de nuevo. Deja Chicago para trasladarse a una antigua y deteriorada casa victoriana, que ella misma restaurará,  en las costas de Florida, lugar en el que siempre anheló vivir.
Y es durante ese proceso que descubre una caja de hojalata oculta en el desván, con muchas cartas dentro de ella, que datan de 1944 durante la Segunda Guerra Mundial, y que están escritas por un tal William Bryant, y dirigidas a su novia Grace, quien viviera en esa época en la casa que ahora habita Adrienne. 
Llenas de amor, de sueños, de miedos, esperanza y dolor, las cartas encontradas y leídas por Adrienne, trascienden al tiempo y despiertan en ella el deseo de localizar a William. Moviendo mar y tierra, su objetivo se ve premiado.
William "Pops" Bryant es ahora un anciano que vive en un poblado cercano junto a Will su nieto, un joven banquero, apuesto y trabajador, que cuida en demasía a su abuelo, ya que aparte de amarlo profundamente, desea evitarle cualquier circunstancia que lo lastime y lo haga sufrir.

Adrienne llega a sus vidas como un viento huracanado refrescante, y se hace amiga de ambos con su bondad, su sencillez, sus ojos tristes y esa sonrisa que brotándole del alma, hace que su cara sea un poema.

Gracias a las cartas y a las historias que éstas llevan implícitas, se empiezan a hacer indispensables los unos para los otros. Y algo especial, también, se empieza a cocinar entre los jóvenes... pero el carácter de ambos, la sobre protección de Will hacia su abuelo, la impetuosidad en los actos de ella, el no dejarse doblegar nunca más, ni querer volver a ser invisible o tener que caminar de puntillas, sino ser libre, hacen que "choquen" muchas veces complicando así una posible relación.
Al avanzar en la narración, iremos conociendo más cosas del pasado, ya sea por las cartas encontradas o por las anécdotas que "Pops" cuenta, y de ahí surgirán nuevas historias y personajes que cambiarán el presente con las complicaciones que ésto implica.

El amor es el núcleo de todo lo que acontece en este libro y se respirará tanto en el ayer, como en el hoy... Pero también remarcará la importancia de saber ser una persona generosa. " <<Cuando uno se encuentra con un acto de generosidad inesperada y extraordinaria, se ve obligado a ser igual de generoso, o más aún>>".

Una novela narrada con sencillez y fluidez. Se disfruta enormemente la lecturas epistolares, pues William es un hombre sumamente sensible, y lo plasma en su diario vivir.
Los cuatro personajes principales son entrañablesPops y Will, dos hombres de ensueño. Adrienne, una joven mujer que es el artífice de todo lo que ocurre. Y Sara, una anciana que nunca se cansó de soñar con el amor de su vida.
Ellos tocan fibras internas, y hacen emocionar profundamente. Te ríes con ellos, te emocionas a su lado, derramas alguna lágrima... y sí, también te enojas por algunas situaciones. 

La ambientación plasmada por la escritora es tan real, que nos sentimos viviendo a las orillas del mar, sintiendo la humedad, la brisa y oliendo el salitre que se respira en el aire.
Una historia con secretos que mantienen viva la esperanza, con mucha bondad, con decisiones que dignifican la integridad, y con el brillo de las segundas oportunidades.

Me enamoré de este libro desde que vi su portada. Y terminé amándolo desde el prólogo hasta ese bello y sentido epílogo.
Nunca había leído a Heather Burch, y realmente me gustó mucho. Buscaré nuevos libros de ella, y sin duda la leeré nuevamente y la recomiendo totalmente.











martes, 20 de marzo de 2018

"Luna quebrada"... una nueva luna que nos ilumina.

"Se había alejado, había vivido, y aquel amor del que al principio dudó, ahora volvía por ella. Era el amor verdadero".

Juliana Balcarce ha regresado a su país, Argentina, para estudiar y recibirse como médica. En una época en donde no estaba bien visto que una mujer estudiara, y optara a una profesión antes que al matrimonio.

En su interior aún recuerda a David e Ismael, esos dos hombres que movieron su corazón de diferente manera durante su estadía en Massachusetts, y continuamente se pregunta, qué habrá sido de ellos.

Por azares del destino conoce a Cecilia Grierson, primera mujer médica de la Argentina, quien después de conversar largamente con ella, la invita a hacer unas prácticas como enfermera en el Sanatorio para tuberculosos en las sierras de Córdoba, y donde Juliana pone todo su empeño, su corazón, dedicación y sus cuidados a los enfermos que caen en sus manos, especialmente en Luis Morán, un joven minero tísico, que afronta la enfermedad con valentía y estoicismo, y el cual con su sencillez, toca unas fibras internas que Juliana tenía adormecidas.

Y cuando pensaba que estaba dando vuelta a la página y olvidando al hombre que había hecho que su corazón palpitara, éste aparece frente a ella en una "causalidad divina", aunque en circunstancias completamente diferentes a la anhelada, y ella debe encararlo con profesionalismo y estabilidad, a pesar del dolor que siente y lo que su alma ansía.

Una historia que está enmarcada en las festividades navideñas, y con el espíritu de amor que ronda esas fechas decembrinas. Con muchos detalles de la época, en que la medicina iba in crescendo en la Argentina, pero siempre de la mano de los remedios alternativos que las plantas y las flores ofrecían, aunque no fuera bien visto por parte de los profesionales de la salud.

Una bella historia de amor, superación, vocación verdadera, entrega, dedicación, y en contraparte, podemos vislumbrar también, el cansancio, el desánimo, la tristeza, la enfermedad que va mermando la vida...y hasta los celos.

Todo ésto bajo el halo de luz de la luna serrana, y la magia que envuelve la celebración del nacimiento de Jesús.

Esta segunda luna, me deja con una enorme sonrisa y mi corazón contento.
Una hermosa y sencilla historia, de la mano de una maravillosa escritora.
¡Gracias Glorita por esta segunda parte de la tríada navideña!
¡Gracias por tu cariño, por el regalo, y la dedicatoria que desde ya guardo en mi corazón!
¡Enorme placer leerte😍😍

😍




martes, 27 de febrero de 2018

El color del silencio... Un silencio de casi 50 años.


"Por un momento le pareció verla, sonriente, con su pijama de franela blanco de lunaritos rojos, con el codo en la mesa y la mano metida dentro de la melena rubia, despeinándose a propósito, dándose un masaje de cuero cabelludo <<para estimular la creatividad>>, riéndose de sí misma y de sus aires públicos de couturière parisienne. Pero no estaba allí. Parpadeó. Nunca estaría. Todo pasado. Todo perdido".

Helena Guerrero lleva muchos años viviendo en Australia, alejada de su país, España, de su familia, de su gente. 
Pintora reconocida internacionalmente. Con un lamentable hecho en su pasado que la llena de sombras, y que éstas las utiliza en sus cuadros como un sello distintivo de su arte.
Después de tanto tiempo de alejamiento, una boda en la familia, más un e-mail de su cuñado donde le dice que “tiene información” la regresan, finalmente, a Madrid y aprovecha el momento para llevar a cabo una terapia psicológica conocida como “constelaciones”, que Carlos, su pareja, le ha recomendado en muchas ocasiones para tratar de solucionar ese episodio tan doloroso y remoto, que no ha tenido conclusión.

Cuando llega a España, todo le resulta familiar y la vez nuevo, diferente. Y también se encuentra con que su madre, ya fallecida, le ha dejado dos cajas llenas de cartas, de fotografías y documentos, con un sinfín de datos que pueden explicar ese ayer lejano, casi 50 años atrás, que la ha marcado y no la ha dejado vivir con plenitud a pesar de su gran éxito.

Investigaciones, lecturas de papeles viejos, viajes no programados que le devuelven el pasado de golpe, secretos dolorosos que ni por asomo intuía, frases no dichas, regalos que esperaron años, y un descubrimiento que cimbra y asombra.

Una novela bien trazada y ambientada en 3 espacios diferentes en el tiempo: 1939, 1969 y en la actualidad. Recorriendo Islas Canarias, Marruecos y Madrid. 

Con personajes llenos de matices, tanto en el pasado como en el presente, y con grandes secretos que se van desvelando ante la búsqueda de una verdad, que ha estado dormida por casi 50 años.

Con una escritura fácil de leer; fluida y sencilla, pero a la vez, muy rica en contenido.
Un libro que va in crescendo, aumentando paulatinamente el interés por la historia, hasta que al final, prácticamente se devoran las páginas.
Una escritora que leo por primera vez: Elia Barceló, y que me llena de expectativas para un futuro próximo.
¡Muy recomendada!



jueves, 8 de febrero de 2018

"Las chicas de Canterbury"... un viaje de vida.

"Puede que todos los sitios sean mágicos si te paras a prestar atención. Quiero decir que fíjate  en cuántos milagros hemos presenciado por el camino. Están en todas partes, hasta en el modo que el lúpulo se convierte en cerveza..."

Cuando Diana de Milán muere, deja una carta a su hija, pidiéndole que lleve sus cenizas a la catedral de Canterbury. Ese mismo día Che recibe otra carta, de su novio, donde le comunica que la deja. Y es así como toma la pronta decisión de realizar el viaje que su madre póstumamente le ha pedido.

Che hace todos los arreglos para hacer el "camino a Canterbury" en solitario, pero a su llegada a Londres se entera, que por motivos ajenos a su voluntad, se tendrá que incorporar al grupo de 8 desconocidas, con guía incluída, y así empezar el trayecto de casi 100 kilómetros desde la capital inglesa hasta el santuario de Thomas Becket, conocido por sus milagros.

Emulando a los peregrinos de Chaucer, deciden hacer el camino contando historias amor. Historias reales o inventadas. Personales o ajenas, y en donde Tess, la guía, fungirá como juez, teniendo un premio especial para la ganadora.

Y es así como 9 mujeres de diferentes edades, complexiones, colores e historias, emprenden a pie el viaje a Canterbury, sorteando el camino, el tiempo, y esas historias que van contando, que sean propias o inventadas, conllevan un mucho de cada narradora.

Ese viaje sencillo que Che pensaba caminar para cumplir el último deseo de su madre, se va transformando en una experiencia de vida, de plantearse nuevos caminos, de tomar oportunidades, de ver milagros en la cotidianidad, de redescubrirse, y aprender a quitar las etiquetas con que había marcado a cada una de sus compañeras de peregrinaje. 

Cada una de ellas, de una u otra manera, van obteniendo respuestas a cada una de sus preguntas internas a lo largo de casi 100 kilómetros de andanza.
Estas 9 mujeres: Che, Tess, Jean, Becca, Silvia, Claire, Steffi, Valerie y Angelique, que empiezan su viaje en Londres, no son las mismas que llegan a la catedral de Canterbury. 

Un libro que en apariencia es muy sencillo y divertido...¡Y lo es!. Pero en el fondo, tiene mucha enseñanza, es una historia aleccionadora. 

"- Cuando estaba en la capilla me he hecho una promesa: que a partir de mañana voy a dar un par de pasos hacia Canterbury todos los días, da igual en qué lugar del mundo esté".

Me gustó mucha esta novela de Kim Wright.
En primera instancia, me atrapó su hermosa portada, y la sinopsis en la contratapa 
Y con un lenguaje sencillo y una narración ágil, nos adentra en parte de las historia de 9 mujeres diferentes que por azares del destino, confluyen en una peregrinación que les cambiará la vida.
¡Lo recomiendo!




lunes, 22 de enero de 2018

"El café de los corazones solitarios"... el café que alegra las vidas.

"Nunca es demasiado tarde para protagonizar un final feliz".

Una mujer joven, Carla, acaba de quedar viuda y al mismo tiempo descubre un secreto de su marido que la destroza por dentro.
Will, un hombre arruinado al quebrar su empresa... y así pobre, ya no le sirve a su esposa.
Una simpática mujer de la tercera edad, Molly, aburrida de su hijo y de su nuera. Encontrando refugio solamente junto a su hermana y su cuñado... cuando 28 años después se presenta ante ella quien fuera el hombre más importante de su vida, Harvey, buscando arrepentido su perdón.

Todos, corazones solitarios y con vidas conflictuadas, que de una u otra manera convergen un día en "El café de la esquina", cuya dueña, Leni, es un mar de amor y atención.
Un lugar de encuentro para todos ellos, y que de un simple "Buen día" y compartir un café y un pastel, sus protagonistas se vuelven íntimos, disfrutando y extrañando sus compañías, y compartiendo "mucho más" que una ocasional tetera de té.

En ese pequeño café, encuentran todos y cada uno cada martes, no sólo un lugar de esparcimiento, sino el sitio que los llena de nuevas esperanzas, con gente real, de carne y hueso, y con problemas, quizá, más fuertes que los propios.
Y además hablan y discuten sobre una de sus pasiones compartidas, los libros.
Cada martes, se le dedica a un autor en particular, y entre café, té, sándwiches y pasteles con nombres literarios, más los bellísimos y especiales artículos relacionados con los libros que se exhiben en las vitrinas para venta, es que esas almas doloridas por los golpes de la vida, empiezan a abrir sus corazones, a enfrentar nuevos retos, y se atreven a vivir segundas oportunidades que la vida les va poniendo enfrente.

La amistad, el amor, la confianza, la valentía de afrontar el presente y seguir caminando, la empatía entre todos ellos, hacen de esta novela un oasis en medio del desierto. Te deja unas ganas indescriptibles de poder ir cada martes a compartir con ellos una charla sobre libros, reír con las ocurrencias de alguno, y disfrutar esas delicias que Leni sabe preparar.

Milly Johnson, tiene una pluma ágil, sencilla, divertida. Con diálogos inteligentes que saben introducir un sarcasmo simpático en medio de un drama. Que te hace reír, te conmueve, y te llena de solaz.
Y que al terminar te deja esa sonrisa infinita en la cara, y el corazón muy lleno de amor.
Un libro en esencia tan sencillo, pero muy emotivo y aleccionador.

Leer es un placer inmenso para mi, y al hacerlo conjuntamente con una amiga como Rosana Grigioni, de quien en kilómetros estoy muy lejos, pero en cariño somos inmensamente cercanas, el placer se acrecienta y deja una huella imborrable en el corazón.
¡Gracias Pinky por la lectura compartida!
Por muchos más momentos así... ¡Te quiero amiga!