lunes, 21 de agosto de 2017

"El legado de Ava"... un legado que cambió una vida.

"No podemos sentarnos a juzgar las elecciones de los demás, la vida es un cúmulo de circunstancias y en ocasiones, es complicado elegir entre lo que está bien y lo que realmente quieres hacer".

Un libro dividido en dos historias. Dos épocas. Dos vidas que siendo tan cercanas, no tienen que ver una con la otra, aunque una viene siendo la consecuencia del legado...

Ava lleva la voz cantante en la primera parte, donde por medio de una larga carta que le escribe a su hija, conoceremos la historia de sus padres, -Consuelo y Francisco-, su pasado, su presente. En esas líneas vacía su ser, su hacer, y su dejar de hacer.
Todo lo que fue, lo que pudo ser y no fue. Lo que pudo hacer y no hizo. Y todo lo que haciendo, no la llevó a nada.
Oportunidades perdidas, ante el camino brillante que tenía por delante.
Malas decisiones, malas compañías... y finalmente la soledad.
Una mujer hermosa que teniéndolo todo, por el trabajo arduo de toda una vida de sus padres, da la espalda a un porvenir fulgente que le daba su presente.

Ingrid ya en 2016, lleva una buena vida gracias a su trabajo y empeño diario. Aunque la rutina la envuelve, y siente que las cosas ya no son iguales que al principio de su matrimonio, sigue apostando por un futuro en común al lado de sus hijos.
Ella se hace cargo de Consuelo, su abuela... y es por medio de ella que una extensa misiva, llega a sus manos cimbrándola de golpe, y enfrentándola a un pasado y a un amor enterrado.
Y por más doloroso que resultó leer esa epístola, ese legado intrínseco, es lo que le cambió la vida.

Es una historia diferente, bien narrada y fácil de leer, Atrapa desde las primeras líneas.
Encontramos a una protagonista totalmente opuesta al común de ellas. Ava no es la dulce, sumisa y tierna chica que esperamos, es egocéntrica, ambiciosa, dispuesta a todo, por lograr lo que desea.
Las malas decisiones nublaron su destino...pero una de ellas, cambió el destino de Ingrid.

El cierre es un epílogo que no se espera, un vuelco a la historia. Un suspiro agradecido.

Me gustó descubrir a esta joven y talentosa escritora española: Elena Fuentes Moreno
Apuesto por ella, y la seguiré leyendo.
Actualmente participa en el concurso de Autores Indie 2017 de Amazon.
¡Denle la oportunidad y léanla!




miércoles, 2 de agosto de 2017

"El baile de las luciérnagas"... un baile de amistad por siempre...

"-Tully miró a su mejor amiga y en esa mirada más de treinta años se agolparon entre ellas haciéndoles recordar las niñas que habían sido, los sueños que habían compartido y las mujeres en las que se habían convertido-. Lo hemos hecho bien, ¿verdad?".

Esta es la historia de una amistad. Una amistad verdadera, con altas y bajas, con tristeza y felicidad, con risas y llanto. Viviendo el amor y el desamor, la compañía y la soledad, los triunfos y los fracasos. Compartiéndolo todo, envidiando momentos y situaciones... pero estando siempre ahí,siempre existente, firme, real.

Verano del 74, dos chicas tan aparentemente opuestas: La "guay", la que ilumina,la atrevida, la que todos ven, la que todo lo puede: Tully Hart. Kate, la retraída, la apegada a su familia, temerosa, solitaria, la que nadie nota... hasta que las circunstancias las ponen frente a frente,confiando y creyendo, y haciéndose el juramento de ser "mejores amigas para siempre", siendo la una de la otra, esa "ancla" que abraza, que sostiene, que amarra y siempre permanece.

TullyKate, como ellas se hacen llamar, van transitando así a través de los años, de las décadas, de la moda, la música, los estudios, el trabajo, la familia, el amor... la vida misma.
Estando "ahí" la una para la otra. Conociendo sus puntos fuertes y sus debilidades. Sabiendo que una es todo brillo, triunfo, éxito... para cubrir la falta de esa "Nube" que abandonó y nunca estuvo presente. La otra, la que en apariencia es la débil, sabiéndose la "roca", la que pide perdón aunque no tenga culpa, la que comparte a su familia y hace ser a la otra, una más de los Mularkey.

Una anhelando la tranquilidad que en apariencia da un hogar y la familia. La otra por momentos arrepintiéndose por no haber seguido su carrera profesional. Pero las dos, juntas o separadas, al unísono o a dos voces... siendo amigas a pesar de los celos, los resentimientos, incluso sí, la traición.

Una historia "querible", entrañable, tan cercana. Como la que pudo tener cualquiera durante su adolescencia, juventud y madurez. 
De lectura fácil, fluída, sencilla, amena.
Generacional y musicalmente tan mía. Con momentos simpáticos, de risa fácil. Otros duros, angustiantes, dolorosos.

Poniéndote en los zapatos de una especialmente, pero siempre comprendiendo a la otra.
Reconociendo que la amistad es "eso"... estar "siempre" a pesar de todo.

"Supongo que es imposible ser amiga de alguien treinta años sin pasar por malos momentos".

Una historia que no sólo llega al alma,sino que se instala a vivir en ella. Que te corta la respiración más de una vez, sonreír en innumerables ocasiones y "llorar todo un río" en las páginas finales.

Una lectura "obligada" para todas aquellas que hemos compartido una amistad tan entrañable y verdadera, como la de Tully y Kate.

¿He dicho que adoro a la escritora Kristin Hannah?... Pues sí, la adoro por la manera de llevarnos de la mano por décadas de amistad, de familia, de música y de tanto y tanto amor.

"El baile de las luciérnagas" se queda habitando mi corazón, junto a "El Ruiseñor" y "Amores eternos".
TullyKate viven por siempre en mí. 



jueves, 22 de junio de 2017

"Meretrice"... dos épocas diferentes, un gran amor...

“Si alguna vez el amor tuvo otro nombre, fue el nuestro”.

Un diario, sí, un diario es la clave, la unión y el embrollo que se desarrolla a lo largo de esta intensa y maravillosa historia.

Una historia que nos lleva a recorrer dos vidas paralelas, la de Alessia y la de Alonza di Pietro, famosa y reconocida meretriz del siglo XVII.

Alessia viviendo en el presente un momento desgarrador. Justo cuando sentía iba en un camino sin retorno, ni luz, ni futuro… es que aparece este diario heredado por su abuela Ornella. Donde su historia la lleva a ser de cierta manera esa protagonista que fue Alonza.

Con la ayuda y el trabajo de Luca Vandelli, reconocido criptógrafo que había trabajado bajo el servicio de su abuela, se empieza a desarrollar una historia profunda, llena de suspenso y misterio, con uno y mil acertijos por descubrir e hilar para dar con las claves correctas que los llevarán a encontrar el tesoro de di Pietro.

Sumergidos en los canales venecianos, en esta vorágine de turistas y de envidias, de secretos, de desconfianzas y temores… una pasión arrolladora va emergiendo, un amor intenso surgiendo poco a poco, a la par que Alessia se adentra en ese diario, en esa vida, en ese apasionante existir y sobrevivir de una mujer que no hizo otra cosa más que amar con toda la fogosidad y la juventud que tenía… Con todo el dolor por lo que el camino le restregó en la cara. Con envidias y con odios sin motivos, que la llevaron prácticamente a un agujero oscuro y mortecino, con olor a podredumbre, con enfermedad y sangre, con una visión lóbrega y dolorosa… y es cuando la vida demuestra, que por más oscuro que el ocaso se presente, siempre hay una luz que denota un nuevo amanecer.

Alonza le demuestra a Alessia, por medio de sus letras, la fuerza de una mujer, el arrojo por sobrevivir, el sobreponerse a dimes y diretes de una época castrante y pérfida. Y que aún a pesar de sus creencias y de su amor truncado, se puede renacer de las cenizas, haciéndose y rehaciéndose con una fortaleza de hierro, y una máscara que vapulea a cualquier contrincante.
Le expone que muchas veces el amor es el motor para salir y seguir, y que aunque no siempre puedan estar juntos los amantes, nunca estarán separados.

La manera de tejer la historia entre el pasado y el presente, es magistral. No hay momento de hastío. Tan intenso es el ayer, como el hoy. Tan profundos los sentimientos del siglo XVII, como los actuales. Tan pasionales las vidas de Alonza y Lanzo, como de Alessia y Luca… tan semejantes, tan cercanas, tan sentidas, tan símiles, tan…

La pluma de la autora es poesía pura. Nos lleva a sentir en carne propia el amor y el dolor de los protagonistas. Nos hace respirar el aire de Venecia con ese olor a salitre que llevan intrínsecos sus canales. A ver amaneceres y atardeceres desde El Rialto, y a sentir que besamos al pasar el Puente de los Suspiros sentados en una góndola.

Con personajes secundarios de tanto peso y valía, que podrían protagonizar cualquier historia. Muchos amados y entrañables como Leonardo, Chloe, Concetta y la admirable y valiente Carla. Otros que sólo al pensarlos se experimenta odio y repulsión como Marco, Fabrizio, Caterina y Bianca.

Y es llegar a la página 634, sin saber qué hacer.
Giras las hojas hacia adelante para cerciorarte que se ha acabado... Se releé lo que marcaste como especial, si,  prácticamente todo el libro, ese al cual te aferras, abrazas y murmuras para ti misma: Alonza, Lanzo, Alessia, Luca... 

Soy Alonza...pero también Alessia.
Quiero a Luca, pero Lanzo me llena de ternura.
Amé la Venecia del siglo XVII, pero también me sumergí en la contemporánea. Jugué a ser critógrafa y detective... y sentí en carne propia las alegrías, pasiones y vicisitudes de ambas protagonistas.

El cariño inconmensurable que tengo hacia Lola no me ciega. Soy objetiva y creo haberlo sido siempre, y digo de corazón que si el Lobo la catapultó al mundo, "Meretrice" la consagra en la liga de las grandes... una gran escritora con una pluma sublime y mágica.

Es increíble lo que ha logrado con esta historia.
El libro, los cuatro protagonistas, Venecia, los acertijos, y tantos detalles más en los que no quiero ahondar por respeto a quienes no lo han leído, se quedan grabados a fuego en mi alma.
Sin duda su mejor obra.

Seguiré navegando por los canales venecianos, es un libro del que no se puede desprender fácilmente.

¡Gracias Lola! ¡Gracias por Meretrice!

"Deje campar aquel lobo hambriento que me dominaba, más allá del temple de la contención, de la esclavitud de aquel deseo que me prensaba cuando lo tenía cerca, sumiéndome en una hipnótica bruma azul, y fui tras las huellas de aquella necesidad, ansiosa por colmarla en su boca".

martes, 25 de abril de 2017

"Los Ritos del agua"... segundas partes que sí pueden ser mejores.

"A veces no vemos la palabra entera, pero una parte es suficiente para tener significado propio".

Esta nueva historia comienza exactamente en donde terminó “El Silencio de la Ciudad Blanca”.

Unaí, nuestro amado Kraken, sigue incapacitado.  Continúa sin poder hablar después de su “accidente”, y no tiene deseos de acudir con la logopeda, que lo puede ayudar a recuperar paulatinamente el habla.

Justo cuando Alba, la subcomisaria Díaz de Salvatierra, acaba de compartir un secreto con él, que lo cimbra, recibe un mensaje de Estibaliz, su compañera, en donde le comunica el descubrimiento de un nuevo cuerpo, bajo un modus operandi sui géneris, pues sigue un antiguo rito celta conocido como de “La Triple Muerte” o también conocido como “Los Ritos del Agua”. Y a pesar de que Kraken está “de baja” por su reciente convalecencia, necesitan un perfilador de su experiencia y categoría para encontrar las pistas que lleven al asesino. Pero también se convierte en algo personal, en algo que “toca” internamente a Unaí, y hace que tome el caso sobre sus hombros como si fuera algo propio. El nombre de la víctima, Annabel Lee, hace que el recuerdo de Kraken viaje en el tiempo hacia el pasado, al verano de 1992.

Comienzan los rastros, el deseo de tener algo en concreto, el tiempo que se les viene encima, las presiones… y surge un nuevo asesinato. Un nuevo golpe duro y personal para Kraken, que al mismo tiempo lo pone en la mira y en peligro de poder ser el próximo en la lista.

El presente y el pasado se van suscitando ante nuestros ojos, desdoblando historias que en cierto punto convergen, y que nos adentran de tal manera en la trama, que nos hace sentirnos un poco detectives, recabando pistas y haciendo nuestros propios conjeturas.

Vitoria vuelve a tener un papel estelar en el desarrollo. Invitándonos de nuevo a recorrer sus calles, sus sitios históricos, podemos sentir que respiramos el aire gélido que se cuela hasta nuestros pulmones, y tenemos el sentimiento de conocerla, aunque jamás hayamos puesto un pie en ella. Pero en esta ocasión, el escenario se expande hasta Cantabria, desde el Monte Dobra a las playas de Arnía.

Pero esta historia, también nos habla de los vínculos  en las “relaciones familiares”. Del poder intrínseco que tiene la familia en las personas. Y como la toxicidad que se respira en la infancia, puede afectar y perjudicar de manera irremediable en la adultez. No todos tienen una familia “presumible” como Kraken. Con un hermano como Germán, que siempre está como bastión de apoyo constante, y un abuelo maravilloso que con su sabiduría y serenidad, marca, pauta y enaltece la existencia de sus nietos.

Los personajes son ricos y delineados con cincel. Humanos, reales, nobles, íntegros e inteligentes. Valientes, pero al mismo tiempo temerosos de lo que les puede pasar. Siempre atentos y preocupados unos con otros, encumbrando así el valor del amor y la amistad.

Dicen que segundas  partes no son buenas, yo sólo puedo decir que 
"Los Ritos del agua" de Eva García Sáenz de Urturi es espectacular. Tan bueno o más que "El silencio de la Ciudad Blanca", primera parte de esta trilogía.
El trabajo de investigación y el conocimiento de arqueología y ritos celtas que maneja la autora, es impresionante. Así mismo es increíble la capacidad que tiene de atrapar al lector y hacerlo parte de la trama...

Y es que cuando vas de seguro por un camino, con la certeza que con tu experiencia de lector has encontrado al culpable... y de repente, te das cuenta que has errado y que la trama toma por otra directriz, y finalmente una parte de una palabra entera es quien nos lleva al asesino buscado... y esta seguridad te hace gritar y morderte la mano... ufffff... es que no hay palabras para describir ese sentimiento y momento vivido.
Eva, me tienes totalmente enamorada de tu manera de escribir y de tus personajes.
¡Gracias, gracias, gracias! Una tríada de agradecimiento, que tratan de dar vida, contrapuesta a la "Triple Muerte Celta" con que me has tenido en vilo durante la lectura de tu libro.

Ansiosa, pero paciente, esperaré la culminante tercera parte.

Totalmente enamorada de Kraken ♥.


domingo, 5 de marzo de 2017

"Amores eternos"... un vínculo más fuerte que la sangre.

“El amor nos golpea a veces un poco en esta vida, Lauren. Pero no desaparece”.

Una historia llena de amor. Pero no meramente romántico, sino un libro de sentimientos. Claro que hay amor y desamor, pero la trama principal es ese vínculo maravilloso que sea crea entre Angie y Lauren, donde se demuestra que el amor, es más poderoso que el “llamado” de la sangre.

Angie Malone, con un corazón roto tras embarazos fallidos, la pérdida de su hijita, y el final de su matrimonio, regresa al lugar en el cual sabe, es el único sitio donde podrá sanar sus heridas: su hogar. Ahí, entre su madre, María, y sus hermanas Mira y Livvy, tiene la certeza que su alma destrozada, se podrá reconstruir y podrá salir adelante. De familia italiana, y con un restaurante conocido en el pequeño pueblo de su infancia, tratará de reinventarse una vida, ayudando en ese espacio que es tan importante y significativo para los suyos, no cocinando como las otras mujeres, no, ese don no se le otorgó a Angie, pero sí estudiando la forma de sacar adelante su restaurante, con publicidad adecuada, promociones interesantes, y atención personalizada. Tiene la certeza que el “DeSaria” brillará como antaño, y será parte de la fórmula para evadirse de la tristeza y nostalgia que habitan en su roto corazón.

Por otra parte, Lauren Ribido, una hermosa chica de 17 años, estudiosa, inteligente, trabajadora y responsable, trata de sobrevivir el día a día en una casa de renta, de la cual se deben muchos meses, y con una madre que la tiene en el abandono, por su alcoholismo y depresión. Sus únicas alegrías, son su novio David, con quien lleva una relación de varios años, y la esperanza de conseguir una beca completa en alguna Universidad, para poder seguir sus estudios, y cambiar su destino.

Dentro de esos “ires y venires” de la vida cotidiana, Angie y Lauren coinciden por segundos la primera vez que se topan en sus caminos. Vuelven a encontrarse y siguiendo un llamado de su corazón, Angie le ofrece a Lauren un trabajo dentro de su restaurante que va en crecimiento, y la chica, necesitada de dinero, acepta encantada por el cariño intrínseco que Angie le brinda con ese ofrecimiento.
Tanto la madre de Angie, como sus hermanas, le piden cautela con Lauren. Saben que tiene tanto amor guardado para dar, que se entregará entera, sin medir consecuencias, ni siquiera las que puedan llegar a lastimarla.
Pero el nexo que se crean entre ambas, es maravilloso. Son de esas “causalidades” divinas, que esperaban el momento preciso para hacer su aparición.

Y pensando que la vida de Lauren no podría ser más desastrosa, ocurren tres cosas que la dejan al borde del abismo… Pero Angie está ahí. Con esa alma amorosa, con esa mano tendida que le brinda abrigo, con ese corazón anhelante de brindar y brindarse.
La familia De Saria, se encariña en demasía con Lauren. La empiezan a hacer parte de su vida cotidiana y de su familia. Y ella que siempre había carecido de todo, se deja arropar con el amor que se le brinda.
Con todo lo nuevo que pasa en su vida, Angie se da cuenta que en el camino, hay otras cosas aparte de ser madre, y comienza a curar esa obsesión por sus embarazos no logrados, y a darse cuenta que en el anhelo enfermizo por tener un hijo, borró de su vida al hombre que sigue amando, Conlan. Y él, pareciera que siente lo mismo, aunque tiene miedo de tropezar de nueva cuenta con la misma piedra.
Lauren también logra conquistar el cariño de ese hombre que es la vida de Angie. Todos empiezan a formar una familia… pero ¿será el amor tan fuerte y verdadero para perdonarlo todo?

Nuevamente Kristin Hannah roba mi corazón con esta historia. Un libro totalmente diferente a “El Ruiseñor”, pero igualmente entrañable. De esos que hacen palpitar el corazón y llenar los ojos de lágrimas, pero no de tristeza, sino de tanto, tanto amor que se vive línea tras línea.
Una historia contemporánea que podría vivirse en cualquier lugar del mundo, y de la mano de cualquier persona con sensibilidad  al vacío de su alma, y al de la otra vida.
Una historia que habla de que ayudando al prójimo, uno puede ayudarse mucho más de lo que conscientemente se da cuenta.

La historia de Angie Malone y Lauren Ribido, es de esas que se meten en tu cabeza y se anidan en tus entrañas. Y que al pasar los días, no te puedes desprender de sus personajes, y éstos te siguen hablando.
Feliz de haber encontrado a esta escritora que ya está grabada a fuego en mi alma. Deseando leerla muy pronto de nueva cuenta, porque su pluma, es una apuesta segura.


¡¡Totalmente recomendado!!


viernes, 17 de febrero de 2017

"Nosotros en la noche"... un remanso al apagar las luces.

"Y entonces llegó el día en que Addie Moore pasó a visitar a Louis Waters. Fue un atardecer de mayo justo antes de que oscureciera.
Vivían a una manzana de distancia en la calle Cedar, en la parte más antigua de la ciudad, con olmos y almezos y un arce que crecían a lo largo del bordillo y jardines verdes que se extendían desde la acera hasta las casas de dos plantas. Durante el día había hecho calor, pero al anochecer había refrescado. Addie recorrió la acera bajo los árboles y giró ante la casa de Louis.
Cuando él salió a la puerta, Addie le preguntó: ¿Puedo entrar a hablar de una cosa contigo?"

Una historia de amor diferente. Un amor tranquilo, sosegado, que acompaña, que brinda paz, ternura. Una historia que nos hace creer que cuando se está solo a cierta edad, existe la posibilidad de encontrar compañía , de poder disfrutar de una puesta de sol, una copa de vino, o acostarse en una cama a conversar, uno al lado del otro, por las noches.

Addie Moore y Louis Waters, dos personas de las llamadas de "la tercera edad", están solos. Sus cónyuges han muerto hace años. Sus hijos crecieron. Ellos son vecinos de tiempo atrás, en un pueblito de Colorado.
Addie se presenta un día de tantos frente a Louis, y le plantea la posibilidad de comenzar a "pasar las noches juntos". Por compañía, por el placer sencillo de tener a alguien con quien compartir esas largas horas que a veces se hacen eternas, por tener a alguien a quien tomar de la mano estando acostados. Y Louis acepta, contra todo pronóstico.

Y es así que empiezan a pasar las noches juntos. A acompañarse para dormir. A conversar a oscuras, descubriendo sus vidas, sus sueños, sus miedos, sus sufrimientos.
Esas noches oscuras e interminables, van remitiendo en paz y tranquilidad al brindarse uno al otro la compañía que necesitaban.

La llegada de Jamie, el nieto de Addie de 6 años, modifica de pronto la interacción entre ellos, pero los tres terminan adaptándose  a ese nuevo presente. No así con Gene, el hijo de Addie, que al igual que muchos en el pueblo, empiezan a hablar y a no entender esa relación “madura” que se ha gestado entre ellos, al apagarse las luces.
Y así, algo que era tan sencillo y que fluía de una manera maravillosa, se empieza a complicar, cuando no tendría por qué hacerlo.

¿Puede algo tan hermoso y cálido perdurar? ¿O el chantaje emocional terminará con una relación que a nadie hace daño?

“Nosotros en la noche” es una breve historia narrada de manera sencilla y ágil. Con alto contenido de emotividad y calidez.
Un amor en la edad avanzada, de ese que pocas veces se escribe. Que lejos de ser pasional…es profundo, interno, evocador. El que comienza como novedad y proyecto, y  se vuelve totalmente necesario. “Ese” que muchas veces no se entiende, y se “habla de más”  por mera rutina, envidia o falta de entendimiento.
Descubrí este libro en algunas de las novedades que me llegan a mi correo electrónico, y realmente me cautivó desde su sinopsis, cuando ni siquiera había salido a la venta al público. Y me enorgullece haberlo perseguido hasta que estuvo en mis manos.

La historia de su escritor Kent Haruf, también es digna de algunos renglones.
Autor de varias novelas, y viviendo en Colorado, se entera, en el año 2014 que está muy enfermo y le queda poco tiempo de vida. Pone todo su corazón y su empeño en escribir esta historia, que es entrañable, no sólo por el tema que trata, sino por la melancolía que se ve  intrínsecamente reflejada, al saber que podría morir en cualquier momento. Cuando Kent entrega el manuscrito a su editor, muere al poco tiempo a la edad de 71 años.

En Estados Unidos ha tenido tal éxito esta novela, que la gente de “Netflix” ha preparado una adaptación con Robert Reford y Jane Fonda, que se estrenará este 2017.


“Nosotros en la noche” es una breve historia, que se lee en un abrir y cerrar de ojos, pero que permanece mucho, muchísimo tiempo en el pensamiento.  Nos demuestra que para el amor no hay edad… y que este sentimiento te puede sorprender a la vuelta de la esquina.


miércoles, 1 de febrero de 2017

"El cielo está envuelto en cadenas"... unas cadenas totalmente adictivas.

"Quizás en esto consiste el amor. En encontrar a esa persona que represente las dos caras de la moneda. La vida y la muerte. La tristeza y la alegría. El llanto y la risa. Alguien que te complete, pero que tenga la capacidad de vaciarte. Que te proporcione equilibrio, pero que tenga la habilidad de hacer que todo se tambalee. Que te rompa y te una otra vez, por muy pequeños que sean los pedazos".

Linda Evans, es una joven psicóloga que trabaja con ahínco en su tesis. Una mujer que aparenta ser fría, dura, estirada y perfecta. Su vida está afectada por un hecho muy duro y significativo en su pasado. Un lapso en su historia que la marcó, y no la deja vivir en el presente. Un acontecimiento que a la fecha, le sigue quitando el sueño y la respiración. Que la hizo perderse en sí misma.

En su deseo de terminar con la tesis, es que pide ayuda al director de  "Nueva Folsom", la prisión estatal de Sacramento, California. Deseaba escrutar minuciosamente la mente de los criminales más perversos, para conocer la verdadera razón de haberse vuelto asesinos. 
Y Benjamin Donovan, el director,  le pone el charola de plata a la persona idónea: Zack Cassidy. Asesino y exsicario profesional de la mafia mexicana, con una condena de tres cadenas perpetuas, sin posibilidad de libertad condicional. Un hombre sin sentimientos, y sin el menor remordimiento por alguno de sus actos. Un criminal en toda la extensión de la palabra, que cegado en un momento de dolor profundo, cambia su "modus operandi", haciéndose blanco fácil de la policía.
Linda tendrá la posibilidad de entrevistarlo, y preguntarle todo lo que ella crea adecuado, para así concluir con su estudio.

Desde el primer momento que ambos covergen en el mismo espacio, la tensión sexual entre ellos, es notoria. Por absurdo que pareciera, ambos se tensan en presencia del otro, y su interior se agita de una manera incomprensible.

Zack disfruta provocando a Linda. Y ella trata de mantenerse ecuánime y sosegada, al menos en la fachada, porque su interior en un torbellino de emociones.

De un momento a otro, ambos se ven inmiscuidos en una revuelta, que a él lo transforma en prófugo, y a ella en ¿cómplice o víctima?

El cobrar venganza con sus propias manos, es que lleva a Zack y a Linda a vivir unos días de ciudad en ciudad, de motel en motel, y de sentimientos a flor de piel en el transcurso de esa aventura. La convivencia diaria, el adentrarse en el alma del otro sin necesidad de apuntes o con una finalidad en especial, hace que ambos bajen sus defensas y se confiesen frente al otro, en más de una ocasión.
El mundo de ambos de tambalea por completo, y su vida, no volverá a ser la misma después de esos días vividos.

La historia de Zack y Linda es embriagadora, totalmente adictiva, volviéndose dependientes uno del otro, casi para poder sentir que el aire fluye en sus pulmones.
Es una historia sórdida y cargada de sexualidad. Un marcado y claro síndrome de Estocolmo. Una relación que podría parecer enfermiza por el marco de sangre y muerte que lo llena todo... pero también es real, verdadera, en la cual nacen sentimientos, esos que los vuelve vulnerables, y hace que se lastimen con secretos imperdonables.
El conocerse será para ellos un viaje de ida, no habrá vuelta atrás, ni para bien ni para mal.

Zack es un personaje oscuro, malo, perverso. Los crímenes cometidos no tienen perdón bajo ninguna óptica. Pero cuando te adentras en su historia, en su pasado, en esa infancia carente de todo, es que puedes comprender mucho de su actuar. Nada justifica lo que hace, pero se puede llegar a comprender qué es lo que lo llevó a convertirse en la sombra mezquina del hombre que es. Y cuando llega Linda a su vida, brilla para él una luz de esperanza, aunque ésta no se sabe cuánto tiempo durará encendida.

Con 3 personajes secundarios cincelados para enriquecer la historia, Angy, Morgan y Benicio, nos llevarán a sentir por ellos, desde la empatía y el dolor más profundo, hasta el odio y el asco más visceral.

Narrada en primera persona bajo la visión de ambos personajes, Pamela Díaz, nos lleva a vivir una vorágine de sensaciones y sentimientos que no nos da tregua en ningún momento, y nos deja sin aliento en más de una ocasión. El ritmo es trepidante. Contado de tal manera, que con claridad podemos ver pasar las escenas frente a nuestros ojos.
La escritora tiene el don de hacer que nos enamoremos de esos personajes oscuros, malos... pero realmente malos. Haciendo que nuestra cabeza y corazón tengan un serio conflicto por lo que sabemos, y lo que sentimos en carne viva.

El crecimiento de esta escritora española, es impresionante. De su primera novela "Fragmentos" a ésta, ha dado un paso colosal en su manera de narrar, detallar y hacer que se viva la historia.
Me gusta lo que hace, y cómo lo hace. Me gusta que se salga de los cánones de lo establecido y marcado como "bueno y correcto"... porque a fin de cuentas, si el motor es el amor, ¿quién decide si está bien o está mal lo que se siente?

Pamela, creo en ti
Tienes en mí a una lectora incondicional que te sigue y te admira. Y que de la misma manera te dirá, si se llega a dar el caso, cuando algo no me guste. 
¡Gracias por las líneas que me dedicas en los agradecimientos! Como te dije, no creo merecerlos, pero los agradezco desde el fondo de mi alma.